Residentes de una pequeña vecindad en Thermal tienen meses sin servicios de agua o luz, piden apoyo
Varias familias en el este del valle de Coachella piden el apoyo del condado ya que dicen que tienen meses viviendo sin servicio de luz o de agua.
Los inquilinos de la pequeña comunidad en Thermal hoy están alzando la voz ya que dicen que ya no saben qué hacer.

Ellos esperan que la situación desagradable en la que se encuentran llame la atención de las autoridades.
En el 88-710 de la avenida setenta y siete en Thermal varias familias que viven en un parque de casas móviles se encuentran en una difícil situación.
“Yo quisiera saber hasta cuando vamos a estar así”, dijo doña Carolina, una residente afectada.
Doña Carolina vive en una de las 8 trailas del pequeño terreno.
Ello nos dice que ella y sus vecinos tienen ya casi un año viviendo sin servicio de agua.
“?Como estamos? Comprando agua para bañarnos, para lavar trastes, para lavar el piso, para todo”, dijo doña Carolina.

Pero los problemas pero estas familias hispanas no terminan allí.
Por todo la propiedad el potente sonido de generadores de energía resuenan intensamente.
“Hace dos meses ahora estamos sin luz”, dijo Rigoberto Gil, otro residente del lugar.
Gil dice que todos los días está gastando 25 dólares en gasolina para poder encender algunas luces de su hogar por la noche.
“Pues llegas de fuera y está oscuro y tienes que andar con tu lamparita de mano o de los que se ponen en la frente para andar mirando donde no tropieces mientras prendes la planta de luz”, dijo Gil.
Rigoberto comparte con nosotros que las familias viven con niños y algunos como él trabajan en el campo.
El teme que la situación persista por mucho más tiempo.

Estamos pensando que va pasar ahora que se venga el calor que ocupamos la luz, lo básico”, dijo Gil.
Los vecinos me dicen que le han pedido al dueño del lugar que corrija las deficiencias desde que empezaron.
“Pues que nos ayuden arreglar, necesitamos la luz más principalmente porque ya viene la calor”, dijo Guadalupe Vega, otra Residente.
Hoy se han unido con la esperanza que sus súplicas sean escuchadas por las autoridades locales.
“Yo creo que a mi ya me duele todo la espalda, yo creo que para acarrear el agua, tengo que meter el agua de allí para dentro”, dijo Vega.
En un comunicado el Supervisor Manuel Perez nos informa que están comprometidos en ayudar.
Y agrega que varias agencias del condado han visitado el lugar con el fin de que el dueño cumpla con los códigos necesarios para mejorar la vida de los inquilinos.
Sin embargo los recursos del condado son limitados ya que el dueño tiene responsabilidades que debe satisfacer.

Por lo tanto estas familias dicen que mudarse no es una opción por su situación económica
Rigoberto dice que lamenta la incómoda situación por sus nietos pequeños.
“Pues a mi me da tristeza mirar los que andamos a oscuras y que hacemos, no tenemos para donde arrancar”, concluyó Gil.
Intentamos sin éxito localizar al dueño del parque para un comentario.
