Cuba califica de “hipócrita” la ayuda humanitaria de EE.UU. en medio de los problemas energéticos que enfrenta la isla
Por Rocío Muñoz-Ledo, CNN en Español
El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, calificó de “hipócrita” el anuncio del Gobierno de Estados Unidos sobre el envío de ayuda humanitaria a la isla, que enfrenta problemas de abasto de energía eléctrica en medio de las presiones de Washington sobre los envíos de petróleo hacia el país.
“Bastante hipócrita aplicar medidas coercitivas draconianas que niegan condiciones económicas básicas a millones y luego anunciar sopa y latas de comida para unos pocos”, escribió este jueves Fernández de Cossío en su cuenta de X.
Las declaraciones del viceministro de Relaciones Exteriores cubano se producen después de que el Departamento de Estado de EE.UU. anunciara el envío de una partida adicional de US$ 6 millones en ayuda humanitaria para Cuba.
El subsecretario de Estado interino para Asistencia Exterior, Asuntos Humanitarios y Libertad Religiosa, Jeremy Lewin, rechazó la idea de que las restricciones estadounidenses al petróleo en Cuba estuvieran amplificando la necesidad de ayuda humanitaria. El funcionario argumentó que la isla todavía estaba afectada por el huracán Melissa y que el petróleo estaba siendo “acumulado por el monopolio estatal” y el “servicio de seguridad”.
“La idea de que algún cambio en las últimas semanas sobre el petróleo sea responsable de lo que está ocurriendo en Cuba simplemente no es cierta”, dijo.
Lewin dijo que la asistencia sería utilizable incluso durante la escasez de combustible. Explicó que incluía “atún enlatado, arroz, frijoles, pasta, cosas así, necesidades básicas, pequeñas lámparas solares que también permiten cargar tu teléfono, kits de higiene, cosas básicas como esas”.
Más temprano, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reconoció durante una conferencia de prensa que la isla atraviesa un “momento complejo”, pero atribuyó la situación a la presión ejercida por Estados Unidos, la cual calificó como un “bloqueo energético”.
La crisis energética en la isla se agravó tras la captura del presidente derrocado de Venezuela, Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero por fuerzas militares de Estados Unidos, lo que derivó en la pérdida de un suministro clave de petróleo para Cuba. Ese combustible resulta esencial para sostener el servicio eléctrico y mantener en funcionamiento sectores sensibles como hospitales y escuelas.
Además, Estados Unidos no solo impidió la llegada de petróleo venezolano a la isla, sino que también amenazó con imponer aranceles a cualquier país que suministre crudo a Cuba, una medida que ha afectado particularmente los envíos desde México, el segundo mayor proveedor de petróleo del país caribeño.
El Gobierno de Cuba ha rechazado las declaraciones presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre que el país esté a punto de caer. Díaz-Canel negó este jueves que el país esté cerca de un colapso y atribuyó a EE.UU. el impulso de esta narrativa.
“La teoría del colapso y la insistencia del colapso está muy relacionada con la teoría del Estado fallido, y con todo un grupo de construcciones con que el gobierno de Estados Unidos ha tratado de caracterizar la situación cubana”, dijo el mandatario.
Díaz-Canel insistió en que Cuba está dispuesta a dialogar con Estados Unidos, siempre que ese diálogo se produzca “sin presiones”. En esa misma línea, Fernández de Cossío afirmó un día antes, en una entrevista con CNN, que el Gobierno cubano está abierto a entablar un diálogo “significativo” con Washington, aunque dejó claro que no discutirá un cambio de régimen.
Los problemas en la red eléctrica de Cuba y los apagones no son nuevos en la isla. Han ido agravándose a lo largo de los últimos años debido a factores como un deterioro de la infraestructura y la escasez de combustibles.
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Con información de Jennifer Hansler, Uriel Blanco, Mauricio Torres, Bianna Golodryga y Michael Rios de CNN