Vigilia honra a las 1,100 vidas que el COVID-19 reclamó en valle de Coachella
El viernes por la noche, en la ciudad de Coachella, una emotiva vigilia se llevó a cabo para recordar a las víctimas mortales del COVID-19

Cientos de velas iluminaron el parque de los veteranos en Coachella. Las muertes por COVID-19 han dejado un gran vacío en la comunidad.
“Debemos de recordarlos porque, es una tristeza muy grande”, dijo María del Refugio de La Cruz. Su hija murió hace un año debido al virus. La foto de su hija, era una de muchas en los altares coloridos montados para recordar a todas aquellas personas que el COVID-19 reclamó.
Hasta la fecha, 1,100 personas en el valle de Coachella han muerto por causas relacionadas con el coronavirus.
Luminarias brillantes formaron la devastadora cifra y resplandecían en la oscuridad de la noche.

Familias de todos los rincones llegaron a la primera vigilia comunitaria para honrar a los que el COVID-19 se llevó.
“En lo personal, por mi parte, una prima de 23 años, al principio ella falleció también, pero hace unos tres días una amiga muy cercana también falleció de covid-19”, dijo Elvira Herrera.
Una danza de bendición inició las celebraciones. Un poema en memoria a los que ya no están se recito y fue seguido por un minuto de silencio. El sacerdote católico, el padre Francisco Gómez, ofreció unas palabras de fuerza.

El encuentro solemne fue organizado por la Colaborativa de Equidad del Valle de Coachella.
“La ciudad de Coachella ha tenido unas de las infecciones más altas dentro del valle de Coachella, y también una de las tasas más altas de mortalidad”, dijo el Dr. Conrado Barzaga, el director ejecutivo del Distrito de Salud del Desierto.
El doctor Conrado Barzaga, dice que no solo están rindiendo un homenaje a las vidas perdidas. Pero también arrojando luz a las vacunas contra el COVID-19.

“De estas 1,100 personas, muchas de ellas no pudieron ser vacunadas, porque la vacuna no estaba disponible. Hoy tenemos vacunas que son extraordinariamente efectivas, a nuestro alcance, a nuestras disposición, y nuestra invitación es que vengan y se pongan la vacuna”, dijo el Dr. Barzaga.
El duro golpe de la pandemia ha dejado a familias devastadas, pero con los mejores recuerdos en sus corazones.

“Mi hija era bien alegre, bien risueña”, dijo María del Refugio.
