Un venezolano fue acusado de intentar asesinar a una agente de ICE. Luego, videos de testigos desmintieron esa versión

Por Ray Sanchez, CNN
Días después de que Gabriel Hurtado Cariaco fuera detenido por agentes federales en Nebraska el verano pasado, las autoridades tildaron al repartidor venezolano con calificativos incendiarios: “un extranjero indocumentado criminal”, “un conocido terrorista del Tren de Aragua” e incluso alegaron que había golpeado la cabeza de una agente contra el suelo y la había estrangulado.
Pero esa versión de los hechos, difundida por algunos medios de comunicación, comenzó a desmoronarse cuando unos videos grabados por testigos contradijeron los relatos que presentaban al inmigrante como un villano y a los agentes como víctimas.
El entonces secretario de Justicia adjunto, Todd Blanche, calificó a Hurtado Cariaco de “miembro despiadado de la banda Tren de Aragua” en un comunicado del Departamento de Justicia de junio de 2025.
“Los ataques violentos de los terroristas contra quienes sirven a nuestras comunidades serán castigados con una justicia rápida y decisiva”, dijo Blanche. Pamela Bondi, secretaria de Justicia en esos momentos, intervino anunciando un cargo por intento de asesinato.
Para su defensor público, el caso de Hurtado Cariaco es otro ejemplo más en el que las grabaciones de video u otras pruebas desmienten en gran medida la versión del Gobierno sobre las acciones de control de la inmigración.
“A mí, sin duda, me parece un patrón”, declaró a CNN el defensor público federal Richard McWilliams, refiriéndose a recientes detenciones de inmigrantes en las que las versiones del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) contradecían las pruebas o quedaban desmentidas por las grabaciones de video.
“Si nadie lo hubiera grabado, iríamos a juicio”, afirmó McWilliams sobre la detención de su cliente, subrayando lo crucial que puede ser ese tipo de documentación en casos de gran repercusión con versiones maleables.
Hurtado Cariaco, un solicitante de asilo que entró en Estados Unidos en libertad condicional en 2024 tras desertar de las Fuerzas Armadas venezolanas, fue acusado el verano pasado de intento de asesinato y otros cargos, según documentos judiciales.
La denuncia inicial, presentada el mismo día de su detención, alegaba que Hurtado Cariaco se resistió por la fuerza al arresto, de acuerdo con un escrito judicial previo a la sentencia presentado por McWilliams.
En una denuncia modificada un día después, un agente especial de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI, por sus siglas en inglés) escribió que el acusado “se abalanzó violentamente” contra la agente y provocó que su cabeza “golpeara con fuerza contra el suelo”. Posteriormente, le aplicó a la agente una “llave de estrangulamiento” y continuó estrangulándola “en lugar de limitarse a huir del lugar”, según la denuncia.
Al igual que en otros casos anteriores al suyo, no habría juicio para Hurtado Cariaco. Aceptó un acuerdo con la fiscalía y se puso a merced del tribunal para que dictara sentencia. No tenía antecedentes penales antes de declararse culpable, según su abogado y los documentos judiciales.
La diferencia en su caso: videos grabados con el teléfono.
McWilliams, en el escrito previo a la sentencia, señaló que agentes de HSI vieron los videos a través de redes sociales a mediados de julio, semanas después de la detención. La Fiscalía de Nebraska no disponía de esos videos en el momento en que se presentaron los cargos iniciales, explicó la portavoz Amy Donato a CNN en un correo electrónico. De acuerdo con ella, un agente federal obtuvo los videos tras la acusación formal y los entregó a los fiscales federales.
“Una vez que revisamos los videos… los cargos se rebajaron adecuadamente a agresión”, dijo Donato.
En noviembre, cuatro meses después de que salieran a la luz los videos, los fiscales federales sustituyeron el cargo de intento de asesinato por lo que McWilliams calificó de un cargo “igualmente fantástico”: el de proporcionar apoyo material a una organización terrorista. Hurtado Cariaco ha negado cualquier vínculo con el Tren de Aragua.
El cargo de terrorismo conlleva una pena máxima de 20 años de prisión. Estados Unidos declaró oficialmente al Tren de Aragua organización terrorista extranjera en febrero de 2025.
El 2 de julio, tras declararse culpable de un delito grave por resistirse por la fuerza a la detención causando lesiones corporales a un agente federal, Hurtado Cariaco fue condenado a 14 meses de prisión, y el juez recomendó que se le computara el tiempo ya cumplido.
Aun así, la incertidumbre se cierne sobre su destino.
“Nadie sabe qué le deparará el futuro a Gabriel”, escribió McWilliams en un escrito judicial previo a la sentencia. Su cliente tiene una orden de detención migratoria en la que se solicita a la Oficina de Prisiones que lo traslade directamente a la custodia de ICE, explicó McWilliams a CNN.
“Antes incluso de que pudiera comparecer ante un juez, ya se le había tildado de… ‘extranjero indocumentado criminal’, miembro de una banda carcelaria, terrorista y asesino violento. Ese mensaje —difundido por el Gobierno más poderoso del mundo— dio la vuelta al mundo”, llegando incluso a la madre de Hurtado Cariaco en Venezuela, señaló McWilliams en el escrito.
El día de su detención, Hurtado Cariaco conducía de camino a matricular su coche, de acuerdo con su abogado.
A continuación, se ofrece un relato de los hechos que condujeron a la detención de Hurtado Cariaco, basado en la denuncia penal modificada presentada por HSI, el cuerpo de investigación del DHS.
Dos agentes enmascarados del FBI y de HSI detuvieron a Hurtado Cariaco en su auto cerca de su domicilio en Bellevue, un barrio residencial de Omaha.
Los agentes contaban con una orden de detención relacionada con inmigración contra Hurtado Cariaco. Según la denuncia, cuando Hurtado Cariaco salió de su auto, en un primer momento pareció acatar sus órdenes, pero luego opuso una resistencia violenta —”retorciéndose, forcejeando y empujando” a la agente de HSI—, lanzándose contra ella y provocando que su cabeza golpeara el suelo.
Los agentes tuvieron dificultades para detenerlo, de acuerdo con la denuncia, y Hurtado Cariaco aplicó una llave de estrangulamiento a la agente de HSI cuando ambos cayeron al suelo. Cuando el agente del FBI le aplicó a su vez una llave de estrangulamiento a Hurtado Cariaco, este dejó de estrangular a la agente, pero siguió “luchando y resistiéndose” antes de liberarse y huir a pie, según la denuncia. Posteriormente, fue detenido sin incidentes en su apartamento, y la agente de HSI fue trasladada al hospital, donde fue ingresada “debido a la sospecha de una posible fractura de codo y una conmoción cerebral, así como para comprobar sus signos vitales tras la llave de estrangulamiento”, según la denuncia.
Sin embargo, esos videos grabados con teléfonos móviles del incidente desmintieron la versión oficial del DHS.
Las imágenes fueron grabadas por Nathan Aragón, de 20 años, que se encontraba en su auto en ese momento, y por su padre, Víctor, de 60 años, que presenció el incidente desde la ventana de su casa.
En la audiencia para dictar sentencia contra Hurtado Cariaco, Nathan Aragón declaró que comenzó a grabar con su teléfono unos cinco segundos después de que comenzara el altercado.
En el video, la agente de HSI aplica a Hurtado Cariaco una breve llave de estrangulamiento antes de darle un puñetazo mientras el hombre venezolano se resistía e intentaba levantarse. Momentos después, se pone de pie con los agentes aún sujetándolo. Cuando los tres caen al suelo, el agente se abalanza sobre Hurtado Cariaco y le aplica una llave de estrangulamiento, de acuerdo con el video de 47 segundos, que termina con los agentes intentando colocarle los brazos a la espalda.
En el video de 1 minuto y 48 segundos de Víctor Aragón, se ve a Hurtado Cariaco y a los agentes, a través de una ventana, forcejeando en el suelo. Casi 40 segundos después, Hurtado Cariaco se quita la camiseta, se libera y corre sin camiseta unos pocos metros. Se ve a la agente de HSI persiguiéndole y agarrándole por la cintura de los pantalones antes de caer con fuerza al suelo. Después de que Hurtado Cariaco corra por la manzana, los agentes vuelven a sus vehículos.
Víctor Aragón declaró en la audiencia de sentencia que la agente de HSI regresó más tarde al lugar de los hechos con otro agente.
“¿Parecía estar en apuros, sufrir algún tipo de malestar físico?”, preguntó McWilliams refiriéndose a la agente.
“No”, respondió Víctor Aragón.
“Se movía perfectamente bien. No mostraba ningún signo de estar lesionada, herida… La vi caminar y moverse con normalidad”, añadió.
El día de la sentencia en Omaha, el juez presidente del Tribunal de Distrito de EE.UU., Robert Rossiter —nombrado por el expresidente Barack Obama—, afirmó que no tenía “ninguna duda” de que Hurtado Cariaco era culpable del cargo de delito grave: el acusado intentó evitar ser detenido y huir, se resistió a los agentes federales e hirió a una de ellos.
El juez afirmó que la sentencia era “fuera de lo común” y no se anduvo con rodeos a la hora de referirse a las versiones contradictorias del Gobierno sobre la detención del 18 de junio de 2025.
“Lo que ocurrió aquí fue, en el peor de los casos, una tergiversación —no voy a utilizar la palabra ‘mentira’— y, en el mejor de los casos, una negligencia total (en la elaboración de los informes)”, dijo, desestimando los informes oficiales del DHS por considerarlos “exagerados”.
“No se ajustan a ninguna de las acusaciones. La acusación de que este acusado aplicó una llave de estrangulamiento a los agentes víctimas no queda demostrada por ninguna de las pruebas”, señaló el juez. “Esas acusaciones, esas declaraciones, ante el fiscal federal y ante otros, dieron lugar a cargos mucho más graves, como el de intento de asesinato, para empezar… y no debería haber sido necesario que salieran a la luz los videos para llegar a esa conclusión”.
La “tergiversación” de los hechos, “o, si se quiere, la negligencia, no puede ocurrir”, añadió. “Pero no se pueden ignorar los videos aquí”.
“No estoy expresando una opinión sobre la pertenencia o no de este acusado a una banda, pero referirse a él como terrorista, autor de un intento de asesinato, o afirmar que había aplicado una llave de estrangulamiento a estas víctimas, simplemente no se ve respaldado por las pruebas y resulta preocupante”, indicó Rossiter.
Las únicas llaves de estrangulamiento que se ven en los videos fueron aplicadas por los propios agentes federales, señaló Rossiter. “Tenemos que poder confiar en las fuerzas del orden”, agregó, expresando su preocupación por la fiabilidad de los informes oficiales.
El DHS e ICE no respondieron directamente a las preguntas sobre la gestión del caso de Hurtado Cariaco ni a las declaraciones realizadas por el juez federal y el defensor público.
En un correo electrónico, un portavoz del DHS repitió las declaraciones oficiales realizadas poco después de la detención de Hurtado Cariaco el verano pasado, en las que se le calificaba de miembro conocido de una banda y de terrorista que “tiró al suelo a la agente de ICE, le golpeó la cabeza contra el suelo, le arrancó el chaleco antibalas y le infligió repetidos golpes físicos violentos”.
McWilliams, el abogado defensor, declaró a CNN que la rapidez y la magnitud de la escalada en torno a lo ocurrido resultaban preocupantes. Una denuncia que inicialmente se ajustaba relativamente a los hechos se reescribió rápidamente para convertirla en algo mucho más incendiario y, en cuestión de días, el incidente fue amplificado por altos cargos del DHS y del Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) a través de relatos cada vez más adornados.
“No veo otra forma de interpretar lo ocurrido que no sea que mintieron sobre él”, dijo el defensor público federal durante la sentencia.
“En algún momento entre la detención y la redacción de la denuncia modificada, alguien tomó la decisión de inventarse una historia detallada, definitiva e incuestionable sobre esta detención, y punto”, añadió.
Durante la sentencia, el fiscal federal adjunto Don Kleine se mostró en desacuerdo con la afirmación de McWilliams de que los agentes mintieron sobre lo ocurrido.
“Se trató de una situación en el calor del momento y hubo una percepción errónea de lo que ocurrió”, declaró Kleine ante el tribunal.
McWilliams se mantuvo firme. La declaración jurada del caso fue redactada por el agente especial de HSI Craig Allrich, quien no presenció el incidente. Los agentes, cuyos nombres no se hicieron públicos, “se sintieron cómodos” alterando la versión “porque no había imágenes de cámaras corporales ni testigos visibles”, declaró ante el tribunal. “La fiabilidad de este proceso no debería depender de que la gente saque sus teléfonos”.
“Si el agente que redactó el informe no lo vio, no debería haberlo informado. Y si va a basarse en otros para obtener la información, estos deberían proporcionarle datos diferentes. No deberían adornar los hechos y, desde luego, no deberían hacerlo a instancias de sus superiores”, señaló el juez.
CNN se puso en contacto con Allrich, a través del DHS, para recabar sus comentarios.
La historia de Hurtado Cariaco parece ser emblemática de una tendencia más amplia: la de los relatos oficiales sobre encuentros con agentes de inmigración que se desmoronan bajo el peso de un escrutinio posterior.
El pasado mes de octubre, Marimar Martínez, una ciudadana estadounidense de 30 años, sobrevivió a varios disparos de un agente de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) después de que su vehículo y un todoterreno de la CBP colisionaran durante una redada de inmigración en Chicago.
El Gobierno afirmó que Martínez había embestido el vehículo del agente varias veces y el DHS calificó los disparos del agente como “fuego defensivo”. Sin embargo, otras pruebas, entre ellas un video y mensajes de texto en los que el agente se jactaba del tiroteo, respaldaron la versión de Martínez y llevaron a un juez a desestimar los cargos federales contra ella.
Anteriormente este año, en Minnesota, un agente de ICE disparó a Julio Sosa Celis en la pierna a través de la puerta principal de su casa. Sosa Celis y su primo Alfredo A. Aljorna se enfrentaron inicialmente a cargos federales después de que el DHS afirmara que habían atacado al agente con una pala para la nieve o el palo de una escoba, lo que le llevó a disparar en defensa propia.
No obstante, esa versión difería de lo que los hombres y sus familiares relataron en entrevistas y en videos retransmitidos en directo mientras realizaban llamadas al 911. Además, de acuerdo con los fiscales, las imágenes captadas por una cámara municipal no respaldaban la versión de los hechos del agente. En mayo, el agente de ICE fue acusado de cuatro delitos de agresión en segundo grado y de un delito de denuncia falsa.
En enero, Renée Good, una mujer de 37 años y madre de tres hijos, murió de un disparo de un agente de ICE. Y Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años, murió por disparos de dos agentes del DHS más tarde ese mismo mes. En ambos casos, las versiones originales del Gobierno sobre los tiroteos fueron objeto de escrutinio a medida que surgían videos y testimonios de testigos.
Según HSI, los agentes de ICE habían identificado a Hurtado Cariaco como miembro o colaborador cercano del Tren de Aragua antes del altercado del verano pasado con los agentes. Su supuesta conexión con la banda se basaba, en parte, en “un tatuaje destacado de un reloj con un ‘ojo que todo lo ve’” en su antebrazo.
McWilliams dijo que la fecha que figura en el tatuaje —30 de abril de 2018— corresponde a la fecha de nacimiento del hijo de su cliente. El tatuaje muestra la silueta de un hombre y un niño sobre la fecha. Aseguró que la forma en que el Gobierno identifica a los miembros del Tren de Aragua “hace que el macartismo parezca intelectual y racional”.
En la audiencia de sentencia, Hurtado Cariaco dijo que se le acusaba de pertenecer a una organización terrorista “que yo mismo detesto y aborrezco”.
Hurtado Cariaco presentó su solicitud de asilo en junio de 2023 y un año después entró en Estados Unidos en libertad condicional. Con su permiso de trabajo, trabajó en una tienda de Walmart y, más recientemente, como repartidor de comida.
“No creo que haya mucha gente que acuda a este tribunal que haya sido tan vilipendiada por el Gobierno de Estados Unidos y por los medios de comunicación como Gabriel Hurtado Cariaco”, declaró McWilliams durante la audiencia de sentencia de su cliente.
“Era un disidente torturado al que el régimen de Maduro le arrancó las uñas de los pies por negarse a ponerse del lado de sus compatriotas hambrientos”.
Durante una entrevista de “miedo creíble” celebrada en 2023 con funcionarios de inmigración, Hurtado Cariaco afirmó que desertó de las Fuerzas Armadas venezolanas en 2018 porque se oponía al Gobierno de Maduro. “Si estás en las Fuerzas Armadas, tienes que estar del lado del Gobierno y no tienes libertad de expresión”, aseguró.
“No apoyaba al Gobierno corrupto. Todo el dinero va a parar a sus bolsillos y la gente pasa hambre”, declaró en la entrevista. “Trabajan duro y los militares reciben muy poco, y los envían a las calles a bloquear las marchas de gente que pasa hambre. Las Fuerzas Armadas te obligan a apoyar al Gobierno y yo no lo hago”.
En la lectura de la sentencia, días antes de que Estados Unidos celebrara su 250.º aniversario, Hurtado Cariaco se describió a sí mismo como “un buen hijo, un buen padre, un buen hermano y un buen amigo”.
Agradeció a Estados Unidos que lo acogiera en “esta tierra de la libertad” después de haber sido “perseguido y torturado por mis opiniones políticas y por estar en contra de una dictadura” en Venezuela.
Añadió: “Sigo creyendo con absoluta certeza que este es el mejor país del mundo… Seguiré creyendo en Dios, en este país y en el servicio a la comunidad a la que pertenezco”.
Dos semanas después de la sentencia de Hurtado Cariaco, McWilliams dijo que ICE detuvo a su cliente el 10 de julio. Está previsto que comparezca ante un juez de inmigración el 29 de julio.
The-CNN-Wire
™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.