Skip to Content

12 acciones que ilustran el descaro del segundo mandato de Trump, como esos anuncios financiados por los contribuyentes

<i></i><br/>
Telemundo 15
<i></i><br/>

Análisis de Aaron Blake, CNN

Cuando el Gobierno de Trump comenzó a difundir la semana pasada “anuncios de servicio público” financiados por los contribuyentes —que se parecían sospechosamente a anuncios de campaña del presidente Donald Trump—, la Casa Blanca sostuvo con firmeza que “claramente no eran anuncios de campaña”.

Luego, abandonó toda pretensión.

Para el domingo, la administración estaba emitiendo un nuevo anuncio que era, en esencia, un anuncio de campaña real, reutilizado de la candidatura de Trump para 2024. Básicamente, le añadieron una leyenda que decía “Pagado por el Gobierno de EE.UU.” y dieron el asunto por cerrado.

Incluso algunos republicanos ni siquiera se molestan en intentar justificar la postura de la Casa Blanca en este caso.

“No se puede gastar dinero público para promocionarse a uno mismo”, declaró el domingo el senador John Kennedy, de Louisiana, en el programa Face the Nation de la CBS.

De hecho, no existe una defensa convincente para esto. El propósito de los anuncios es evidente. Las comparaciones que hace la Casa Blanca con anuncios de servicio público anteriores sobre temas como el covid-19 resultan ridículas.

Al mismo tiempo, aunque la Casa Blanca gaste unos cuantos millones de dólares en estos anuncios, ¿realmente influirán en el resultado de las elecciones intermedias de 2026, especialmente teniendo en cuenta los miles de millones que se gastarán en total? Quizás no. Por ello, se podría argumentar que no vale la pena indignarse demasiado al respecto.

Pero este anuncio es simplemente el más reciente de una larga serie de provocaciones de este tipo por parte de Trump.

Si bien episodios como los indultos masivos de Trump a los acusados por los sucesos del 6 de enero, sus intentos de pagarles con fondos destinados a combatir la “instrumentalización política” de las instituciones y su propuesta de pagar US$ 5.000 a cada ciudadano adulto estadounidense si los republicanos conservaban la Cámara y el Senado en noviembre fueron actos descarados que acapararon mucha atención, Trump ha salpicado los últimos dos años con acciones menos sensacionalistas, pero no por ello menos descaradas.

Podrían calificarse de microagresiones contra nuestro sistema político. Y, dada la constante avalancha de noticias actual, es probable que gran parte del público las haya olvidado, si es que siquiera las notó en su momento.

Sin embargo, a medida que los votantes se preparan para emitir su juicio sobre los dos primeros años del segundo mandato de Trump, vale la pena recordar algunos de los ejemplos más destacados.

El problema principal aquí es que se está sentando un precedente en el que el partido en el poder puede utilizar, en la práctica, el dinero de los contribuyentes para apoyar su propia campaña con el fin de retener el poder. Puede que esta práctica nunca llegue a generalizarse, pero es otro ejemplo llamativo de cómo la administración arrasa con la línea divisoria entre la gestión gubernamental y la actividad política de Trump.

La Casa Blanca conmemoró el aniversario del ataque al Capitolio lanzando un sitio web gubernamental que se hacía eco de teorías conspirativas infundadas, según las cuales los manifestantes de aquel día eran “pacíficos” y fueron provocados por las fuerzas del orden.

Si bien no es algo inédito proporcionar este tipo de flujos de datos —conocidos como API—, la situación cobra una dimensión totalmente distinta cuando dicho flujo contiene publicaciones de Trump que, en la práctica, funcionan como comunicados de prensa del Gobierno federal; muchas de ellas tienen efectos claros y demostrables en los mercados. Básicamente, se permite a las empresas pagar a la compañía de Trump para obtener una ventaja competitiva sobre los demás a la hora de tomar decisiones de inversión. Truth Social incluso promocionó la idea en esos términos, haciendo referencia a las “Truths” (publicaciones) de Trump con mayor impacto en el mercado.

Cuando la junta directiva del Kennedy Center —elegida a dedo por el presidente— intentó hacer esto por primera vez el año pasado, Trump se declaró “sorprendido”. Ahora, mantiene abiertamente al centro como rehén para tratar de lograr ese mismo objetivo.

La Casa Blanca instaló placas a lo largo del “Paseo de la Fama Presidencial” de Trump que muestran sus burlas infantiles y conspirativas hacia algunos de sus antecesores. Entre ellas se incluye una representación de Joe Biden mediante una foto de una máquina de firma automática (conocida como autopen), una alusión a la “altamente ineficaz Ley de Atención Médica ‘Inasequible’” de Barack Obama, y una inscripción sobre Bill Clinton que dice: “¡En 2016, la esposa del presidente Clinton, Hillary, perdió la presidencia frente al presidente Donald J. Trump!”.

Antes de intentar asegurar el fondo contra la instrumentalización política de las instituciones mediante un acuerdo dudoso entre él mismo y el Gobierno que controla, Trump intentó ir mucho más allá: exigió que su propio Departamento de Justicia le pagara US$ 230 millones como compensación por las investigaciones federales sobre sus acciones. (Más allá de la apariencia de hacer que su propio Gobierno le pagara, cabe señalar que Trump no fue absuelto de ningún delito).

En una proclamación de abril de 2025, Trump ordenó explícitamente investigaciones federales contra dos de sus adversarios políticos. Fue una señal temprana y de bajo perfil de que pisotearía la norma que dicta que los presidentes no deben intentar lanzar al Departamento de Justicia contra sus enemigos.

Un viernes por la noche, Trump despidió a los supervisores independientes que vigilaban más de una docena de agencias federales, y que habían resultado algo molestos para Trump durante su primer mandato. Según se informó, uno de ellos estaba investigando un negocio de Elon Musk, quien en ese momento era una figura destacada de la administración. Más tarde, un juez dictaminó que los despidos eran ilegales porque no se había notificado al Congreso con suficiente antelación, pero se negó a restituir a los inspectores generales.

Una investigación de la CNN publicada en julio reveló que Trump utilizó sus redes sociales para promocionar más de 20 empresas apenas unos días después de comprar acciones de las mismas. Esto incluía, en ocasiones, el anuncio de medidas gubernamentales que beneficiarían a dichas compañías. Cabe destacar que esas cifras en dólares no se comparan con los miles de millones que ha ganado con las criptomonedas.

En mayo de 2025, Trump organizó una cena de gala para más de 200 de los principales tenedores de su criptomoneda meme personal, $TRUMP; los 25 mayores inversores asistieron además a una pequeña recepción VIP. Si bien es habitual celebrar este tipo de eventos con donantes de campaña, en este caso esas personas estaban poniendo dinero directamente en los bolsillos de Trump, recibiendo acceso a cambio si aportaban cantidades suficientes.

Desde hace tiempo es evidente que la administración ha estado tomando como objetivo el financiamiento de los estados demócratas (o “estados azules”) que no votaron por Trump. Para el mes de julio, finalmente se admitió el hecho ante los tribunales. Se declaró que se habían cancelado las subvenciones para energías limpias “basándose únicamente en la identidad política del estado del beneficiario”; dicho de otro modo, dependiendo de si este se encontraba en un “estado demócrata” (o “azul”) o en uno que no lo fuera.

Ya no es una novedad, dado que Trump lo ha hecho con mucha frecuencia (y cabe la posibilidad de que se trate simplemente de una pose). No obstante, sus constantes amenazas de aniquilar a Irán y atacar infraestructuras —como centrales eléctricas, puentes, pozos petrolíferos y plantas desalinizadoras— resultan sumamente provocadoras en el escenario internacional, ya que tales acciones podrían constituir crímenes de guerra. Asimismo, estas amenazas colocan a las fuerzas armadas en la difícil tesitura de tener que decidir si ejecutarían órdenes potencialmente ilegales.

The-CNN-Wire
™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.

Article Topic Follows: CNN - Spanish

Jump to comments ↓

CNN Newsource

BE PART OF THE CONVERSATION

News Channel 3 is committed to providing a forum for civil and constructive conversation.

Please keep your comments respectful and relevant. You can review our Community Guidelines by clicking here

If you would like to share a story idea, please submit it here.