Cómo un novato colombiano de 21 años y un exempleado de 7-Eleven batieron a los todopoderosos Dodgers de Ohtani

Por Federico Leiva, CNN en Español
Estamos en esa hermosa época en que las Grandes Ligas de Béisbol empiezan a regalarnos historias que nos quedarán en la memoria por un buen tiempo. Después de todo, estamos en etapa de playoffs, donde se forjan los mejores recuerdos.
Uno de ellos se firmó este domingo, en una jornada difícil de olvidar para los Braves de Atlanta, especialmente por lo que podría significar para el futuro inmediato de la franquicia en la Ronda Divisional, donde se enfrentan a los todopoderosos Dodgers, los actuales bicampeones y máximos candidatos a repetir esta temporada, según analistas y casas de apuestas.
Precisamente esto último podría estar cambiando en estas horas, después de que los Braves se fueran de Los Ángeles robando —en el buen sentido de la palabra— un triunfo que lleva la serie hacia Atlanta con un 1-1 en el marcador.
Ahora bien, que el equipo de Georgia consiga una victoria ante Shohei Ohtani y compañía no es algo extraordinario. Ha sucedido varias veces en la campaña regular. Lo verdaderamente impresionante es la forma en que lo hicieron, con un pitcheo que tuvo a dos protagonistas inesperados: un novato colombiano de 21 años y un veterano de 32 años que hasta llegó a retirarse porque no creía tener futuro en el béisbol.
Los aficionados de los Braves llegaron al juego 2 ante los Dodgers con la sensación de estar ya contra las cuerdas. El juego 1 había quedado en manos de los angelinos y afrontarían la segunda parada de la serie sin su lanzador estrella, Chris Sale, por decisión del mánager.
Y es que mientras los Dodgers debutaron en estos playoffs con el juego 1 del sábado, los Braves llegaban tras una semana intensa, donde afrontaron tres juegos de la ronda de comodines —fue la única de las cuatro series que llegó al duelo mata-mata— ante los Phillies de Filadelfia. Fueron tres partidos en tres días de mucha tensión, que obligaron a Sale a abrir el primer día y a entrar como rotación en el tercero. Sin embargo, el descanso era arriesgado, porque quedar 0-2 ante estos Dodgers repletos de figuras era casi una sentencia de eliminación.
Sin embargo, Walt Weiss tenía un plan.
La primera parte del plan consistía en confiar la apertura al zurdo Ray Kerr, un veterano de 32 años que, en realidad, lleva solo cuatro jugando en las mayores.
La historia de Kerr es un testimonio de resiliencia absoluta. Su vida dio varios giros, quizás el más importante cuando tenía 13 años y entró al sistema de acogida de Reno, Nevada. Con una madre ausente y un padre en prisión, Ray y su hermano finalmente hallaron un lugar al que llamar hogar.
Graduado en la secundaria de Reno, Kerr probó el béisbol durante dos años en Mendocino College, en el norte de California, pero lo dejó y comenzó a trabajar en una tienda 7-Eleven y en un cine. Parecía no tener futuro en el diamante, pero el tiempo demostró todo lo contrario.
Fue llamado para jugar en la Liga de Béisbol de Alaska en 2017, y al poco tiempo terminó firmando con los Mariners de Seattle de la MLB como agente libre no seleccionado en el draft. Sin acción oficial, llegó a los Padres de San Diego en 2021, donde pudo jugar por primera vez en 2022. Sin embargo, el nivel no alcanzó, y terminó compitiendo en las menores, pasando a Atlanta en 2024.
En Georgia la historia no empezó bien. Una cirugía Tommy John terminó su temporada debut y lo sacó del campo por todo 2025. Regresó a la acción este año, entrando en la plantilla activa recién en agosto, hace dos meses. En ese tiempo, solo permitió nueve hits, tres carreras y dos jonrones en 18,1 entradas, con 11 ponches a su favor. Su promedio de carreras limpias fue de apenas 1,47.
Con esos números, llegó a su gran noche ante los Dodgers.
“No sentía mucha presión”, aseguró Kerr ante la prensa tras su noche. “Cuando llegué al campo, desarrollé mi rutina mentalmente. Una hora antes del partido, estiré, salí y lancé solo durante cinco o seis minutos”.
Kerr le dio a los Braves un gran impulso inicial. Lanzó 2,2 entradas y solo permitió dos hits y una base por bolas, sin carreras. Excelentes números, aún mejores si tenemos en cuenta que venía de abrir el juego crucial del jueves ante los Phillies, donde también mantuvo a su rival en cero en el marcador en 3,1 entradas —con apenas un hit y una base por bolas—.
“Lo volvió a hacer, ¡simplemente increíble! Está lanzando la pelota de maravilla”, celebró el mánager Walt Weiss.
Kerr se fue del terreno de juego ponchando a Shohei Ohtani, cuatro veces MVP. Le picó el boleto, podríamos decir.
Claro, el inicio de Kerr era solo la primera parte del plan. Había que continuarlo. Weiss apostó por Grant Holmes, Dylan Lee y Robert Suárez para llegar a la sexta entrada, donde hizo su aparición la otra gran figura del domingo: Didier Fuentes.
Si Kerr aportaba la calma y tranquilidad de un jugador de 32 años, el colombiano nacido en Tolú en 2005 llegaba como la voz de la juventud. Después de todo, está en su año de novato, en su primera campaña completa. Lanzó en 73,1 innings, permitiendo 60 hits y 21 carreras, ponchando a 92 jugadores en el proceso, con una efectividad de 2,45.
Fuentes entró al juego del domingo en un momento caliente. Su equipo había recuperado justo antes la ventaja en el marcador, y la noche ya había entrado en ese momento donde no se admiten errores. El riesgo era alto, pero el colombiano cumplió con creces.
El novato de 21 años jugó con la destreza de un experimentado, permitiendo solo una carrera —con el juego ya 3-1 en favor de los Braves— en 3,2 entradas.
“¿Qué edad tiene, 21, 22 años?”, preguntó Kerr. “Está logrando esto a esa edad. Es increíble, especialmente lanzando a 160 kilómetros por hora (100 millas por hora). Se enfrenta a situaciones de alta presión y sale adelante. Sin duda, fue impresionante”.
“Fue sumamente emotivo y muy emocionante”, dijo Fuentes. “Simplemente le doy gracias a Dios por la ayuda que he recibido para mantenerme sano y poder competir”.
La victoria que los Braves construyeron alrededor de Kerr y Fuentes puede ser determinante. La serie ahora llega a Atlanta este martes, y los locales contarán con un Chris Sale bien descansado para hacer frente al arsenal ofensivo que tienen los Dodgers.
Para el juego 4 estaría listo Tyler Mahle, otra estrella del montículo. Si las cosas salen bien, los Braves podrían sellar su clasificación a la Serie de Campeonato sin tener que volver a Los Ángeles.
Después de todo, bajo el actual formato de localía 2-2-1, 49 equipos han llegado a casa para el juego 3 habiendo ganado un juego de visitante, y en 30 de esas ocasiones se quedaron con la serie.
Nada es definitivo, y menos con los Dodgers enfrente. Pero de la mano de un novato colombiano y un exempleado de 7-Eleven, los Braves dieron un paso para ilusionarse con hacer algo grande.
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