ISIS se adjudica el ataque suicida que causó la muerte de al menos 32 personas en una mezquita de Pakistán
Por Sofía Saifi, Azaz Syed, Saleem Mehsud y Laura Sharman, CNN
Un atacante suicida mató al menos a 32 personas e hirió a 169 durante las oraciones del viernes en una mezquita chiita en Islamabad, la capital de Pakistán, según informaron las autoridades.
ISIS, que se autodenomina “Estado Islámico”, reivindicó la autoría del ataque a través de dos publicaciones en su canal de Telegram, e incluyó el nombre y la fotografía del presunto atacante. CNN no pudo verificar la imagen de inmediato.
Las autoridades arrestaron al presunto autor intelectual del ataque, un operativo afgano de ISIS, según informaron fuentes de seguridad a CNN este sábado, en lo que calificaron como un “importante avance” en la investigación. Las fuentes también afirmaron que la planificación y el entrenamiento para el ataque se llevaron a cabo por ISIS en Afganistán.
Cuatro sospechosos considerados “facilitadores del ataque” también fueron arrestados después de que las agencias de inteligencia y las fuerzas del orden realizaran redadas en el noroeste de Pakistán, agregaron las fuentes. Un agente de policía murió en la operación.
ISIS afirmó que el atacante disparó contra los guardias que intentaron detenerlo antes de detonar su chaleco explosivo. En su comunicado, el grupo advirtió que “aún hay más por venir”.
Este fue el ataque más mortífero en el país desde enero de 2023, cuando una explosión en una mezquita en la ciudad de Peshawar, al noroeste del país, causó la muerte de más de cien personas.
“Acabábamos de comenzar la oración cuando escuchamos disparos, seguidos de una potente explosión”, declaró a CNN Syed Ameer Hussain Shah, de 47 años, un fiel que se encontraba en la mezquita.
“Yo también resulté herido. En ese momento, la sala de la mezquita estaba llena, con más de 400 fieles dentro”.
Miles de personas asistieron a las oraciones fúnebres masivas bajo fuertes medidas de seguridad en Islamabad este sábado, según la agencia de noticias Reuters, con agentes de policía custodiando el evento.
Pakistán ha sido escenario de una creciente ola de violencia extremista en los últimos años, pero los ataques han sido menos frecuentes en la capital, fuertemente custodiada. Un atentado con bomba en Islamabad en noviembre, que causó 12 muertes, fue el ataque suicida más mortífero que ha sacudido la ciudad en casi dos décadas.
Las imágenes posteriores al ataque mostraban cuerpos cubiertos de sangre tendidos en el suelo de la mezquita, rodeados de cristales rotos y escombros.
“Fue una escena horrible, la peor que he visto en mi vida, algo que jamás habría imaginado”, declaró Shoaib, de 24 años, a CNN desde el Hospital PIMS de Islamabad, donde visitaba a su primo herido.
“Escuché un disparo cuando estábamos en medio de la oración del viernes y, pocos segundos después, un fuerte y ensordecedor estruendo de la explosión”, relató. “Todos salieron corriendo, mientras algunos fieles comenzaron a trasladar a los heridos al hospital. Mi primo, que es joven, resultó herido en la pierna derecha”.
La embajada de Estados Unidos en Islamabad condenó el ataque. “Los actos de terror y violencia contra civiles y lugares de culto son inaceptables”, declaró en X. “El pueblo de Pakistán merece seguridad, dignidad y la posibilidad de practicar su fe sin miedo”.
El presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, afirmó que el ataque contra civiles inocentes era “un crimen contra la humanidad” y que toda la nación se solidarizaba “con las familias afectadas”, informó la agencia de noticias AP.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Afganistán también condenó el ataque. “El Emirato Islámico considera que los ataques que violan la santidad de las mezquitas y los ritos religiosos sagrados, y que atacan a fieles y civiles, son contrarios a los valores islámicos y humanitarios”, declaró.
Con información de Sophie Tanno, de CNN.
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