Su hijo acaba de ser condenado a cadena perpetua por un tiroteo escolar. Hoy, Colin Gray conoce su propio destino

Por Eric Levenson, Isabel Rosales y Devon M. Sayers, CNN
Días después de que Colt Gray, el adolescente autor del tiroteo escolar, fuera condenado a cadena perpetua, su padre compareció en la misma sala para su propia sentencia en un caso histórico que amplía los límites de la responsabilidad por un tiroteo masivo.
Colin Gray, cuyo hijo mató a cuatro personas en la escuela secundaria Apalachee, en 2024, fue declarado culpable de asesinato y homicidio involuntario a principios de este año tras comprarle a su hijo un rifle tipo AR-15 como regalo de Navidad y dejarlo sin asegurar, a pesar de las advertencias de que su hijo representaba un peligro para los demás.
Su juicio formó parte de una iniciativa más amplia para responsabilizar a los padres de jóvenes autores de tiroteos masivos. Es el primer padre de un autor de un tiroteo escolar en ser condenado por asesinato.
Su abogado, Brian Hobbs, declaró esl jueves que planea apelar la condena.
La sentencia forma parte de una semana cargada de emociones para la comunidad. Colt se declaró culpable de asesinato el viernes pasado y fue sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, el martes. Mientras tanto, el primer día de clases en la preparatoria Apalachee es este viernes.
La sentencia de Colin Gray representa el final de un camino angustioso que comenzó con el tiroteo de septiembre de 2024, en el que su hijo, entonces de 14 años, mató a tiros a dos estudiantes y dos maestros e hirió a otros nueve en su secundaria de Winder, Georgia.
Familias de las víctimas y sobrevivientes, muchos de los cuales hablaron con gran emotividad durante la sentencia de Colt, abrieron la audiencia expresando su indignación hacia el acusado y compartiendo recuerdos de sus seres queridos.
“Era un patética excusa de padre”, dijo Shayna Aspinwall, esposa de la víctima Ricky Aspinwall. “Ricky no lo era. Era un padre maravilloso para dos niñas pequeñas y las amaba con todo su corazón”.
Añadió que ya no es maestra debido a su trastorno de estrés postraumático (TEPT) y que su hija de 7 años ahora está en terapia. “Colin no pudo llevar a su hijo a terapia; por lo tanto, tengo que llevar al mío”, dijo.
Tras las declaraciones, los fiscales y los abogados defensores tendrán la oportunidad de debatir la duración de la condena de Colin Gray antes de que el juez Nicholas Primm dicte sentencia.
Colin Gray no tiene previsto hablar ante el tribunal, según informó su abogado.
Los dos cargos de homicidio intencional sin premeditación son punibles con entre 10 y 30 años de prisión cada uno. Según la ley de Georgia, un juez puede decidir si el acusado cumple la condena en prisión o en libertad condicional.
El abogado de Gray solicitó al tribunal, mediante un escrito, que lo condenara a 10 años de prisión seguidos de un período de libertad condicional. Ya ha cumplido poco menos de dos años de prisión desde su arresto, un día después del tiroteo.
El juez Primm presidió el juicio de Colin Gray a principios de este año, así como la audiencia de sentencia de Colt esta semana.
Colt, ahora de 16 años, se declaró culpable el viernes de 55 delitos graves, incluyendo cuatro cargos de asesinato premeditado. La audiencia de sentencia, que duró tres días, incluyó emotivas declaraciones de las víctimas, grabaciones de sus confesiones a la Policía y detalles sobre su retorcido deseo de infamia y su obsesión con los autores de tiroteos escolares.
El adolescente se negó a hablar ante el tribunal. El martes fue sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Este caso guardaba grandes similitudes con los juicios de James y Jennifer Crumbley, cuyo hijo, entonces de 15 años, mató a cuatro estudiantes en 2021 en su escuela secundaria en Oxford, Michigan. Los padres Crumbley fueron declarados culpables de homicidio y sentenciados a entre 10 y 15 años de prisión. Su hijo fue sentenciado a cadena perpetua sin libertad condicional.
Varias familias de las víctimas y sobrevivientes afirmaron que la negligencia de Colin Gray provocó el horrible tiroteo.
Breanna Schermerhorn dijo que era apenas una adolescente cuando dio a luz a Mason, quien murió en el ataque, y contó que le costó mucho criarlo como madre soltera.
“Hay una gran diferencia entre tener dificultades para criar a un hijo y negarse a hacerlo”, dijo. “El Sr. Gray no solo debería vivir con lo que hizo su hijo, sino que también debería vivir cada día con lo que él no hizo”.
Ismael Angulo, cuyo hermano Christian murió, calificó al acusado de “un completo fracaso como padre”.
“Tomó la decisión de comprar ese rifle, tomó la decisión de ignorar todas las señales de alerta y, debido a sus decisiones, mi hermano menor Christian y otras tres personas… ya no están y muchas otras personas llevarán cicatrices permanentes por el resto de sus vidas”, dijo.
Terry McElhannon, el abuelo de Taylor Jones, quien resultó herido en el ataque, dirigió críticas contundentes a Colin Gray en su declaración.
“¿Por qué estamos aquí hoy? Es por su culpa”, dijo. “Sus acciones y su negligencia son las responsables de lo que pasó aquí. Aunque él no disparó el arma, compró las balas”.
En un juicio de dos semanas, entre febrero y marzo, la Fiscalía del condado de Barrow argumentó que el padre del joven actuó con negligencia criminal y fue la causa directa del tiroteo. Su defensa, por su parte, sostuvo que desconocía los planes violentos de su hijo y que había tomado medidas para que recibiera ayuda para sus problemas de salud mental.
El caso de la Fiscalía incluyó emotivos testimonios de estudiantes y profesores, entrevistas policiales con Colin Gray, fotografías que mostraban armas de fuego y municiones sin asegurar en el armario de una habitación, y testimonios de la madre, la abuela y la hermana del adolescente sobre el deterioro progresivo de la salud mental de Colt.
Marcee Gray, la esposa del acusado, de quien estaba separada, testificó que su hijo sufría de ansiedad, se agitaba con facilidad y tenía ataques de pánico. Afirmó que era evidente que necesitaba ayuda profesional, pero que su esposo simplemente no quería afrontarlo.
Cabe destacar que el jurado vio las imágenes de la cámara corporal del 21 de mayo de 2023, cuando agentes de la Oficina del Sheriff del Condado de Jackson visitaron la casa de Colt y Colin Gray tras recibir un aviso del FBI sobre una amenaza en línea de perpetrar un tiroteo en una escuela. Colt negó haber publicado la amenaza y las autoridades finalmente no pudieron corroborar el aviso.
Colin Gray le compró a su hijo el rifle tipo AR-15 más tarde ese mismo año como regalo de Navidad.
La defensa solo presentó un testigo: el propio Colin Gray. Testificó que le compró el arma y la munición a su hijo para que se interesara por la naturaleza y para fortalecer el vínculo padre-hijo. Dijo que había programado sesiones de terapia en la escuela para los problemas de salud mental de Colt y que nunca lo consideró una amenaza.
“Es un buen chico”, dijo el padre entre lágrimas. “Él no era perfecto, ni yo tampoco, pero hacer algo tan atroz… no creo que nadie pueda comprender semejante maldad. El Colt que yo conocía, la relación que tenía con él… existía toda una faceta de Colt que yo desconocía”.
Sin embargo, durante un tenso interrogatorio, reconoció que varias armas de fuego estaban guardadas en un armario, sin seguridad y sin llave, y dijo que Colt a veces guardaba el rifle en su habitación. Le costó explicar por qué Colt no asistió a la escuela durante todo su octavo grado, según consta en los registros escolares. Colt asistió a la secundaria Apalachee solo unos días antes del ataque.
Además, Colin Gray admitió que sabía que su hijo había sido violento físicamente, que tenía una foto de un autor de un tiroteo escolar en la pared de su habitación y que le había enviado un mensaje de texto unas semanas antes del ataque: “Cuando algo suceda, recuerda que la sangre está en tus manos”.
El jurado deliberó durante menos de dos horas y lo declaró culpable de los 27 cargos: dos cargos de homicidio intencional sin premeditación, dos de homicidio involuntario, 18 de crueldad infantil y cinco de conducta temeraria.
Marcee Gray, la madre del adolescente, no fue acusada en el caso. Había perdido la custodia de Colt debido a sus problemas con las drogas y el alcohol, y no poseía las armas de fuego, según declaró el fiscal de distrito del condado de Barrow, Brad Smith.
“Consideramos que su acción fue moralmente reprobable. En mi opinión, no la consideramos una buena madre”, afirmó. “Pero, en definitiva, ella no tenía la custodia de Colt, no tenía contacto cercano con él y no fue quien le proporcionó las armas de fuego”.
El juicio de Colin Gray también reveló que el tiroteo estuvo a punto de evitarse. La mañana del tiroteo, funcionarios escolares y agentes de seguridad fueron a interceptar a Colt Gray después de que este hiciera varios comentarios preocupantes. Pero en una confusión más extraña que la ficción, lo confundieron con otro estudiante llamado Kolton Gray.
Colt Gray se armó entonces con un rifle tipo AR-15 —que había escondido en su mochila— y disparó indiscriminadamente en un aula de Matemáticas, hiriendo a varias personas en el pasillo.
Los profesores Richard Aspinwall y Cristina Irimie, así como los estudiantes Mason Schermerhorn y Christian Angulo, murieron en el ataque.
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Con información de Sarah Hutter, Moriah Thomas y Maxime Tamsett, de CNN.