Estos serán los tripulantes de Artemis III elegidos por la NASA. Uno de ellos es de origen latino
Por Jackie Wattles, CNN
La NASA reveló este martes los nombres de los cuatro astronautas que integrarán la próxima misión Artemis, un vuelo clave de dos semanas que buscará probar diversas tecnologías consideradas esenciales para llevar nuevamente astronautas a la superficie de la Luna por primera vez en más de 50 años.
La tripulación, cuyo lanzamiento está previsto para finales de 2027 como fecha más temprana, incluye a tres astronautas de la NASA: Andre Douglas, quien realizará su primer vuelo espacial; Frank Rubio, poseedor de récords de permanencia en el espacio; y Randy Bresnik, astronauta veterano y piloto de pruebas. También participará el astronauta italiano Luca Parmitano, de la Agencia Espacial Europea.
Artemis III está diseñada como una misión precursora de un alunizaje y pondrá a prueba el acoplamiento de la nave Orion, construida por la NASA, con un módulo de aterrizaje lunar. El objetivo principal del vuelo, según la agencia espacial, es “reducir riesgos” de cara a un descenso real en la Luna, que la NASA espera llevar a cabo tan pronto como en 2028.
Para llegar a la superficie lunar, los astronautas tendrán que realizar esa maniobra mientras se encuentren en órbita alrededor de la Luna. Sin embargo, para Artemis III, la NASA planea probarla mucho más cerca de casa, en la órbita terrestre baja (LEO, por sus siglas en inglés), la región más cercana a nuestro planeta y donde también opera la Estación Espacial Internacional.
La tripulación de Artemis III despegará desde Florida a bordo de una cápsula Orion, el mismo tipo de nave que completó en abril la histórica misión Artemis II de sobrevuelo lunar, y permanecerá en órbita terrestre baja.
Posteriormente, al menos un módulo de aterrizaje lunar será lanzado por separado. Todavía no está claro si será la nave Starship de SpaceX, el módulo Blue Moon de Blue Origin o ambos. Una vez que llegue a la órbita terrestre baja, ese vehículo se encontrará con Orion, lo que permitirá a los astronautas acoplarse a él y potencialmente abordar el módulo de aterrizaje.
La NASA ha sugerido que podría realizar el vuelo de prueba utilizando tanto Blue Moon como Starship, aunque no está claro cuándo cualquiera de los dos vehículos estará listo. En los últimos meses, la agencia espacial ha impulsado activamente la competencia entre ambas compañías, que desde hace años mantienen contratos multimillonarios para desarrollar módulos de aterrizaje lunar aptos para transportar tripulación. Tanto SpaceX como Blue Origin han enfrentado contratiempos y retrasos en el desarrollo de sus proyectos.
Durante la conferencia de prensa de este martes, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, volvió a sugerir que Artemis III podría incluir acoplamientos con ambos módulos de aterrizaje, al señalar que Orion “se encontrará y se acoplará con el módulo de Blue Origin y luego nuevamente con el módulo de SpaceX”.
Pero tanto Starship de SpaceX como Blue Moon de Blue Origin enfrentan cronogramas inciertos. Blue Origin, en particular, sufrió un gran contratiempo el mes pasado cuando uno de los cohetes New Glenn de la compañía explotó durante una prueba rutinaria en tierra. New Glenn es el cohete que Blue Origin pretende usar para impulsar el módulo de alunizaje Blue Moon al espacio.
Isaacman también dijo que la NASA planea llevar a cabo antes de fin de año una prueba clave de su cohete Space Launch System (SLS), conocida como wet dress rehearsal o ensayo general con carga completa de combustible.
La misión Artemis III se ha concretado de una manera singularmente acelerada e inesperada.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, sorprendió a la industria espacial en febrero al anunciar el plan de la misión Artemis III, desplazando planes anteriores de que Artemis III fuera un alunizaje real, el primero desde 1972.
No obstante, Isaacman argumentó que pasar directamente del sobrevuelo lunar de Artemis II de este año a una misión de alunizaje con Artemis III era un salto tecnológico demasiado grande.
“No fuimos directamente a Apolo 11”, dijo Isaacman a principios de este año. “Tuvimos todo un programa Mercury, Gemini, muchas misiones Apolo antes de que finalmente aterrizáramos”. El antiguo plan Artemis de la NASA, argumentó, “no era un camino hacia el éxito”.
Este martes, la NASA ofreció una de las primeras descripciones sustantivas de cómo podría ser la misión si se acopla con Blue Moon de Blue Origin y Starship de SpaceX.
Orion primero se acoplaría con Blue Moon, dijo el gerente del programa Artemis, Jeremy Parsons, y pasaría unos dos días acoplada en órbita, lo que permitiría a los astronautas abordar el vehículo y evaluar componentes cruciales, incluidos los sistemas de soporte vital que, según Parsons, solo pueden probarse en órbita.
Mientras estén acoplados con el vehículo de Blue Origin, los astronautas podrán probar un “simulador de masa” destinado a representar uno de los trajes espaciales que desarrolla para futuras misiones de alunizaje la empresa texana Axiom Space, dijo Parsons a CNN en una entrevista este martes por la tarde.
Después de desacoplarse del módulo de alunizaje de Blue Origin, la nave Orion se acoplaría entonces con Starship de SpaceX por solo “aproximadamente un día”, dijo Parsons.
Parsons añadió que la tripulación de Artemis III no entraría en el vehículo de SpaceX durante la misión, ya que no estará equipado con un sistema de soporte vital ni con un interior acondicionado.
“Su cabina para la tripulación llegará más adelante en su ciclo de desarrollo”, dijo Parsons a CNN, al señalar que SpaceX ya ha construido una cabina apta para tripulación en su nave Dragon que permite a la NASA mitigar parte de esos riesgos en lo que respecta a Starship.
El viaje concluiría con un amerizaje en el océano Pacífico.
Bresnik, Douglas, Rubio y Parmitano tendrán alrededor de un año para prepararse para el vuelo según el cronograma actual. A modo de comparación, los astronautas de Artemis II entrenaron durante tres años para su misión, en parte debido a una serie de retrasos en el calendario.
Los cuatro hombres que conforman la tripulación de Artemis III tienen una variedad de antecedentes, con un fuerte énfasis en la ingeniería y la experiencia como pilotos de pruebas. La selección de una tripulación compuesta solo por hombres también destaca como una desviación de patrones establecidos más recientemente en la NASA. En los últimos años ha sido poco común que la NASA no incluya a una mujer como parte de la tripulación.
Randy Bresnik
Bresnik, de 58 años, apodado “Komrade”, se unió a la NASA en 2004. Ha volado misiones en el transbordador espacial de la NASA y en la cápsula Soyuz de Rusia en 2009 y 2017, respectivamente. Y ya ha desempeñado un papel clave en el programa Artemis, al servir como asistente del jefe de astronautas. En ese cargo, Bresnik “gestiona la perspectiva y la experiencia de la tripulación en su papel esencial en el desarrollo y las pruebas de todos los vehículos y aspectos de una misión Artemis”, de acuerdo con la NASA.
Bresnik se desempeñará como comandante del vuelo Artemis III.
“Sin duda nos sentimos honrados como tripulación de poder ser la tripulación que ejecute esta misión Artemis III en el espacio, siendo ese vínculo unificador entre la fenomenal misión Artemis II que acabamos de tener hace dos meses y la misión Artemis IV que seguirá a la nuestra, en la que nuevamente seremos los primeros en llevar a seres humanos a aterrizar en otro cuerpo celeste, siendo ese cuerpo celeste nuestro vecino en el cielo nocturno, la Luna”, dijo Bresnik.
Bresnik considera Santa Mónica, California, su ciudad natal. Antes de unirse a la NASA, estudió matemáticas en The Citadel, una universidad militar de Carolina del Sur. También tiene una maestría en sistemas de aviación de la Universidad de Tennessee-Knoxville y se graduó del Air War College en 2008. Oficial retirado del Cuerpo de Infantería de Marina de Estados Unidos, Bresnik también asistió a la U.S. Naval Test Pilot’s School —una trayectoria profesional común para astronautas— para convertirse en piloto de pruebas de F/A-18 y sirvió en la Operación Iraqi Freedom.
Andre Douglas
Douglas, de 40 años, se unió a la NASA en 2021. Nunca antes había sido asignado a una misión, pero se entrenó como astronauta suplente para Artemis II, la misión que hizo historia en abril al llevar a cuatro astronautas en un viaje alrededor de la Luna, marcando la primera vez que seres humanos viajaban a las cercanías del satélite desde el fin del programa Apolo, hace más de 50 años.
Como suplente de esa misión, Douglas completó todo el entrenamiento realizado por la tripulación principal —los astronautas de la NASA Christina Koch, Reid Wiseman y Victor Glover, así como el astronauta de la Agencia Espacial Canadiense Jeremy Hansen—. Eso le dio meses de experiencia previa aprendiendo a operar la nave Orion de la agencia espacial.
Douglas expresó su entusiasmo por la oportunidad de unirse a Artemis III como especialista de misión en su primer vuelo espacial. “Mi cerebro está funcionando a toda velocidad en este momento. Pero mi corazón, mi corazón, está lleno de calidez”, dijo este martes.
Nacido en Miami, Douglas estudió ingeniería en la Academia de la Guardia Costera de Estados Unidos y obtuvo tres maestrías y un doctorado en instituciones que incluyen la Universidad de Michigan y la Universidad George Washington. Antes de unirse a la NASA, Douglas sirvió en la Guardia Costera de Estados Unidos y realizó investigación para la NASA en el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins.
Frank Rubio
También especialista de misión para Artemis III, Rubio, de 50 años, se unió a la NASA en 2017 y llegó por primera vez al espacio en una nave rusa Soyuz en 2022, con la intención de cumplir una misión de aproximadamente seis meses en la Estación Espacial Internacional.
Sin embargo, problemas con la nave Soyuz llevaron a que Rubio permaneciera en órbita durante más de 370 días, rompiendo el récord del vuelo espacial de mayor duración en una sola estancia por un astronauta estadounidense. Durante el viaje, también perdió de manera célebre el primer tomate cultivado en órbita.
Rubio, hijo de inmigrantes salvadoreños, hizo historia en 2022 al convertirse en el primer astronauta de origen salvadoreño en viajar al espacio. Antes de unirse a la NASA, también fue aviador del Ejército y realizó despliegues de combate en Bosnia, Afganistán e Iraq.
También es médico de familia y cirujano de vuelo certificado. Rubio tiene una licenciatura en Relaciones Internacionales de la Academia Militar de Estados Unidos en West Point y un doctorado en medicina de la Uniformed Services University of the Health Sciences.
Su misión en la Estación Espacial Internacional estaba prevista para durar unos seis meses, pero una falla en la nave Soyuz que debía traerlo de regreso obligó a extender su permanencia en órbita. Finalmente pasó 371 días en el espacio, una experiencia que más tarde describió como una “hazaña no programada”.
Tras regresar a la Tierra en septiembre de 2023, Rubio destacó el valor científico de las misiones de larga duración para preparar futuros viajes de exploración. Su experiencia en órbita lo convirtió en uno de los astronautas más experimentados de la NASA de cara a programas como Artemis, que busca llevar nuevamente seres humanos a la Luna.
Luca Parmitano
Parmitano, de 49 años, fue seleccionado como astronauta de la Agencia Espacial Europea en mayo de 2009. Ha viajado al espacio en dos ocasiones, en 2013 y 2019, realizó un total de seis caminatas espaciales y se convirtió en el primer italiano en comandar la Estación Espacial Internacional.
Aunque nació en Paternò, Sicilia, Parmitano considera a Catania su hogar. Tiene títulos en ciencias políticas e ingeniería experimental de pruebas de vuelo, además de una tesis sobre derecho internacional. También se desempeñó como piloto de pruebas y coronel de la Fuerza Aérea Italiana.
Designado como piloto de Artemis III, Parmitano está capacitado para volar más de 20 tipos de aeronaves militares y, si se incluyen helicópteros, ha pilotado más de 40 tipos de aeronaves. En 2007 recibió la Medalla de Plata al Valor Aeronáutico otorgada por el presidente de la República Italiana tras lograr aterrizar con éxito su avión militar AMX después de que impactara contra un ave.
Parmitano se mostró visiblemente emocionado durante el evento de este martes. “Estoy agradecido de que la NASA me haya permitido formar parte de este increíble grupo de personas, de esta tripulación, y de que me permita volar. Pero no iríamos a ninguna parte sin combustible, y el combustible que hace que todo funcione está aquí mismo”, dijo, en referencia a su familia.
El director general de la ESA, Josef Aschbacher, dijo que la agencia está orgullosa de saber que, junto a un comandante de la NASA, un astronauta europeo estará a los mandos de la misión.
“Fue puesto a prueba durante una caminata espacial al principio de su carrera”, dijo Aschbacher sobre Parmitano. “Su casco comenzó a llenarse de agua, una situación peligrosa bajo cualquier estándar. Lo manejó con calma y claridad, y regresó a salvo. Eso dice más sobre un astronauta que cualquier currículum. Luca es preciso, sereno y decidido. Sí, estoy seguro de que aporta un toque de soltura italiana a la cabina”.
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Con información de Katie Hunt, Ashley Strickland, Jacopo Prisco, Kristin Fisher de CNN y Sofía Benavides de CNN en Español.