Skip to Content

El caso de Nueva Jersey alimenta la campaña republicana contra el voto de no ciudadanos

<i></i><br/>
Telemundo 15
<i></i><br/>

Análisis de Aaron Blake, CNN

La revelación hecha este martes por la gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, de que un error de software provocó que unas 6.600 personas no ciudadanas fueran inscritas por equivocación en el padrón electoral del estado y que alrededor de 400 de ellas votaran de manera indebida en los últimos años, ha dado a los republicanos un nuevo argumento en su prolongada campaña contra el voto de no ciudadanos.

El presidente Donald Trump y otros dirigentes han sostenido que este episodio demuestra que el voto de personas no ciudadanas constituye un problema. También lo han utilizado para impulsar la aprobación en el Congreso de la estancada Ley “SAVE America”, una iniciativa dirigida a impedir el voto de no ciudadanos mediante medidas como exigir prueba de ciudadanía al momento de registrarse para votar.

Sin embargo, es importante distinguir qué demuestra y qué no demuestra el caso de Nueva Jersey sobre el voto de personas no ciudadanas.

Vamos a analizarlo.

En primer lugar, se trata de una de las revelaciones más importantes de los últimos años sobre el registro y la votación de no ciudadanos.

Las afirmaciones del Partido Republicano sobre este tema con frecuencia se han basado en datos falsos, exageraciones o especulaciones. No obstante, en este caso es un estado —además gobernado por demócratas— el que reconoce públicamente que el problema existió.

Y ocurrió a una escala mayor que en otros estados en años recientes.

En 2024, el secretario de Estado de Ohio, del Partido Republicano, informó sobre 597 posibles casos de personas no ciudadanas registradas para votar, de las cuales 138 habían emitido su voto. Un tribunal federal de distrito determinó que solo 39 personas no ciudadanas se registraron para votar en Kansas entre 1999 y 2013. También en 2024, el secretario de Estado de Iowa revisó más de 2.000 registros de votantes que consideró potencialmente problemáticos y posteriormente concluyó que 277 personas no ciudadanas estaban registradas y que 35 habían votado durante las elecciones de ese año.

Como ocurrió en Iowa, las revisiones de los padrones electorales suelen comenzar con cifras elevadas de registros potencialmente irregulares —números que los republicanos suelen destacar—, pero investigaciones posteriores reducen considerablemente la cantidad de casos confirmados.

La situación en Nueva Jersey resulta preocupante. Al anunciar el problema, Sherrill —gobernadora demócrata elegida el año pasado— explicó que el error fue detectado y corregido en 2024, durante el Gobierno del también demócrata Phil Murphy, pero nunca se informó públicamente.

Sherrill atribuyó el problema a “graves fallas” durante el Gobierno de Murphy y afirmó que era “inaceptable que nadie en la administración anterior lo hiciera público”. Hasta ahora, representantes de Murphy no han respondido.

Si efectivamente el problema permaneció oculto, las autoridades de Nueva Jersey contribuyeron poco a contrarrestar las afirmaciones sobre el voto de no ciudadanos. El episodio probablemente alimentará las acusaciones de que este tipo de situaciones se ocultan deliberadamente.

Todo ello ofrece a los republicanos argumentos concretos para sostener que el voto de personas no ciudadanas puede representar un problema en una escala considerable.

También es importante señalar lo que este episodio no prueba.

Aunque el caso de Nueva Jersey sea más amplio que otros conocidos recientemente, el número de votos involucrados sigue siendo demasiado pequeño para modificar prácticamente cualquier resultado electoral.

Los cerca de 400 votos fueron emitidos desde 2023, es decir, no ocurrieron en una sola elección. Además, Sherrill indicó que esas personas estaban registradas como demócratas, republicanas e independientes y se encontraban distribuidas por todo el estado.

Incluso si todos esos votos hubieran favorecido al mismo partido y se hubieran emitido en una sola elección, difícilmente habrían cambiado el resultado.

En las elecciones presidenciales de 2024 votaron más de 2,2 millones de personas en Nueva Jersey. Cuatrocientos votos representan aproximadamente el 0,018 % del total.

El Pew Research Center calculó en 2020 que solo dos elecciones presidenciales en la historia de Estados Unidos registraron márgenes más estrechos: Maryland en 1832 (0,010 %) y Florida en 2000 (0,009 %).

El caso de Florida en 2000 fue decisivo para definir la presidencia. Sin embargo, en Nueva Jersey esos votos no se emitieron en una sola elección ni existe evidencia de que favorecieran mayoritariamente a un partido.

Más importante aún, el caso de Nueva Jersey no encaja plenamente en la campaña republicana a favor de imponer mayores restricciones al voto.

Sí confirma que, bajo determinadas circunstancias, personas no ciudadanas pueden terminar registradas para votar e incluso llegar a emitir un sufragio.

Pero no demuestra lo que Trump y sus aliados han afirmado repetidamente: la existencia de un esfuerzo deliberado y a gran escala para manipular elecciones en beneficio del Partido Demócrata.

Incluso el alcance relativamente mayor del caso de Nueva Jersey está muy por debajo de las cifras mencionadas por el Gobierno de Trump. Con métodos poco claros y cifras no verificadas, el Gobierno estimó recientemente que hasta 250.000 no ciudadanos estaban registrados para votar en solo cuatro estados, incluidas más de 35.000 en Nueva Jersey.

Trump ha sostenido que el voto de personas no ciudadanas representa un problema generalizado y también ha afirmado, sin pruebas concluyentes, que millones de votos ilegales fueron emitidos en elecciones que perdió.

No obstante, según la información disponible sobre el caso de Nueva Jersey, estas personas ni siquiera intentaron registrarse de manera fraudulenta ni cometer fraude electoral.

Habían informado que no eran ciudadanas estadounidenses y, debido al error del sistema informático, fueron inscritas incorrectamente en el padrón electoral.

Es posible que algunas recibieran posteriormente documentos que indicaban que podían votar, como una tarjeta de registro electoral, y que lo hicieran sin intención de cometer fraude.

Todo ello también sugiere que la exigencia de presentar prueba de ciudadanía contemplada en la Ley “SAVE America” probablemente no habría evitado este caso, ya que estas personas no intentaron registrarse por iniciativa propia y, por tanto, nunca se les habría solicitado esa documentación. El Gobierno de Trump sostiene que otros elementos de esa legislación sí permitirían detectar este tipo de registros indebidos.

Las afirmaciones de Trump sobre un supuesto fraude electoral masivo mediante inmigrantes indocumentados siempre han enfrentado un problema lógico: para alterar una elección sería necesario involucrar a un número muy elevado de personas sin ser detectadas, y cada una de ellas tendría que arriesgarse a enfrentar penas de prisión por emitir un solo voto.

Lo que parece demostrar el caso de Nueva Jersey es que el voto de no ciudadanos no puede descartarse por completo, pero tampoco ocurre de forma generalizada y, al menos en este caso, parece haber sido consecuencia de un error más que de un intento deliberado de fraude.

The-CNN-Wire
™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.

Corrección: Esta historia fue actualizada para corregir que el anuncio de la gobernadora de Nueva Jersey se realizó el martes.

Article Topic Follows: CNN - Spanish

Jump to comments ↓

CNN Newsource

BE PART OF THE CONVERSATION

News Channel 3 is committed to providing a forum for civil and constructive conversation.

Please keep your comments respectful and relevant. You can review our Community Guidelines by clicking here

If you would like to share a story idea, please submit it here.