Autopsia independiente no pudo determinar cómo murió Nolan Wells. Esto es lo que los expertos dicen que podría ocurrir ahora

Por Dalia Faheid, Diana Anos y Elise Haulund, CNN
Una autopsia independiente no pudo determinar por qué un adolescente de Mississippi fue hallado muerto en aguas frente a la costa del estado después de un paseo en bote con amigos durante el fin de semana del Día de la Independencia de Estados Unidos. Sin embargo, los resultados, muy esperados, de una autopsia estatal realizada a comienzos de este mes podrían aportar algunas pistas.
Un patólogo independiente describió la forma de muerte de Nolan Wells como indeterminada, a la espera de una investigación adicional, según un informe preliminar de la autopsia divulgado este miércoles.
El cuerpo de Wells, de 18 años, fue encontrado el 6 de julio en la costa de Horn Island. En ese momento, las autoridades locales dijeron que parecía tratarse de un ahogamiento accidental y que no sospechaban de la participación de terceros. El abogado Ben Crump, quien representa a la familia, afirmó que los padres de Wells solicitaron una autopsia independiente. “Las cosas no cuadran”, dijeron.
La muerte de Wells ha generado atención y especulación en todo Estados Unidos sobre si el factor racial pudo haber influido en el caso, en un estado cuya compleja historia de tensiones por este tema vuelve a estar en el centro del debate.
La autopsia independiente, financiada de manera privada, es distinta de la autopsia oficial realizada por la Oficina del Médico Forense Estatal de Mississippi el 7 de julio. Los resultados de esa investigación aún no se han dado a conocer porque siguen pendientes los análisis toxicológicos de rutina.
El patólogo forense Dr. Roger A. Mitchell Jr. escribió en su informe que la autopsia independiente enfrentó varias limitaciones: parte de los restos de Wells permanecieron bajo custodia del estado durante la autopsia inicial, una práctica habitual en patología; los resultados toxicológicos aún no estaban disponibles; y el estado de descomposición del cuerpo puede ocultar lesiones y complicar la interpretación de los análisis toxicológicos.
Mitchell señaló que todavía quedan numerosas preguntas sin respuesta sobre las circunstancias de la muerte del joven, entre ellas cómo ingresó al agua, si sufrió lesiones en el cuello o hemorragias cerebrales y qué había en su estómago.
Bruce Lynd, forense del condado de Jackson, dijo previamente a CNN que no había señales inmediatas de lesiones físicas. La autopsia independiente tampoco encontró laceraciones, fracturas ni lesiones aparentes en los tejidos profundos del cuerpo de Wells.
Lynd explicó que la oficina del forense solicitó que la autopsia se realizara en la oficina estatal del médico forense debido al “estado” en que fue encontrado el cuerpo y para determinar de forma definitiva si existían traumatismos o indicios de la participación de terceros.
El Departamento del Sheriff del condado de Jackson ha entrevistado a decenas de testigos y trabaja junto con la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) en la investigación del caso, informó el Sun Herald de Mississippi. CNN se comunicó con el departamento para obtener más información.
Expertos consultados por CNN señalaron que la autopsia estatal, realizada días antes del examen independiente, podría ofrecer a los investigadores una mejor comprensión de las circunstancias que rodearon la misteriosa muerte del adolescente durante ese fin de semana festivo.
Según patólogos forenses que no participaron en el caso, el médico forense estatal debería tener acceso a información de testigos, restos retenidos y otras pruebas que el examinador independiente no tuvo, lo que podría ayudar a esclarecer tanto la causa como la forma de muerte, aunque el proceso podría demorar varios meses.
Aun así, la autopsia podría no ofrecer un panorama completo. Esto es lo que, según los expertos consultados por CNN, podrían ayudar a determinar la autopsia estatal, los resultados toxicológicos y la investigación.
Los amigos de Wells regresaron a casa, pero él no. Uno de ellos dijo que Wells permaneció en la isla para hablar con una joven, aunque otras personas han puesto en duda esa versión.
“La principal pregunta que se hacen todos en el condado de Jackson, la familia de Nolan y el resto del mundo es simplemente esta: ‘¿Cómo murió este joven negro, con toda una vida prometedora por delante, durante un viaje con un grupo de amigos que no pudo explicar por qué desapareció?’”, dijo Terence Keel, profesor de Biología Humana y Sociedad de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).
Una de las preguntas centrales del caso es qué ocurrió antes de que Wells ingresara al agua. Por ejemplo, si cayó de manera accidental, si entró voluntariamente o si alguien pudo haberlo empujado.
Mitchell escribió que la principal limitación de la autopsia independiente fue “la imposibilidad de observar directamente las vías respiratorias y los pulmones para detectar agua, así como de examinar directamente el estómago para determinar su contenido”.
“Cuando un cuerpo es encontrado en el agua y existe sospecha de ahogamiento, es importante confirmar cómo esa persona ingresó al agua”, escribió el patólogo. “Esta información es especialmente importante en las muertes de personas que sabían nadar, como era el caso de Nolan Wells”.
Las corrientes cerca de Horn Island pueden ser especialmente fuertes. El forense del condado de Jackson dijo a CNN que su oficina ha recibido numerosos casos de personas ahogadas en las islas barrera de Mississippi a lo largo de los años.
Además, Horn Island carece de refugios, baños y servicios de comunicación, por lo que algunos visitantes se internan en el agua, según han relatado personas que conocen el lugar.
El patólogo forense Dr. Carl Wigren, quien no participa en el caso, explicó que el ahogamiento es uno de los diagnósticos más difíciles en medicina forense porque no existe un único hallazgo de autopsia que lo confirme. Los médicos buscan indicios, como el arrugamiento de las palmas de las manos o la presencia de líquido espumoso en las vías respiratorias.
Según Keel, el examen estatal debería poder evaluar los pulmones, las vías respiratorias y otros órganos del tórax para responder preguntas relacionadas con un posible ahogamiento y con el momento de la muerte.
Pero incluso si Wells murió ahogado, persisten otras interrogantes. El patólogo que realizó la autopsia independiente dijo que no pudo determinar si Wells estaba “consciente o inconsciente, ni si entró al agua por voluntad propia o contra su voluntad”.
Keel afirmó que determinar si Wells estaba consciente antes de ingresar al agua será clave para establecer si se trató de una muerte accidental o de un homicidio.
No obstante, los expertos advirtieron que, aun con mayor acceso a pruebas que el examinador independiente, el estado también podría enfrentar limitaciones si la información de los testigos es incompleta o si el estado del cuerpo impide llegar a conclusiones firmes.
“No existe un único hallazgo médico que permita determinar de forma confiable si una persona estaba consciente o inconsciente, o si ingresó al agua de manera voluntaria o involuntaria”, dijo Wigren.
El patólogo forense de Missouri, Dr. Michael Graham, quien revisó el informe de la autopsia pero no participa en el caso, afirmó que la investigación ayudará a determinar si Wells estaba vivo al entrar al agua, por qué ingresó y por qué no pudo salir. Para ello serán fundamentales los testimonios de testigos, la reconstrucción de la escena, las pruebas físicas y digitales y otros elementos reunidos durante la investigación.
“Una autopsia, por sí sola, rara vez ofrece todas las respuestas; las conclusiones forenses más sólidas surgen de integrar los hallazgos médicos con las pruebas obtenidas durante la investigación”, dijo Wigren.
Mitchell no tuvo acceso a todos los restos de Wells después de la autopsia estatal, incluida una parte del interior del cuello. Sin embargo, señaló que conservar las estructuras anteriores del cuello durante una autopsia inicial es una práctica habitual en patología forense.
“Por lo tanto, este patólogo no puede descartar que una lesión en el cuello haya contribuido o causado la muerte”, indica el informe.
La Dra. Priya Banerjee, patóloga forense de Rhode Island que revisó el informe sin participar en el caso, dijo que no es inusual que algunos restos sean retenidos para estudios posteriores.
“Supongo que están examinando con mayor detalle las estructuras del cuello”, explicó. “Algunos médicos prefieren conservar esas estructuras para análisis adicionales o para preservarlas”.
El patólogo indicó que no encontró laceraciones, fracturas ni lesiones aparentes en los tejidos profundos del cuerpo. Sin embargo, Mitchell advirtió que el grado de descomposición “puede ocultar la presencia o ausencia de hematomas en la superficie de la piel, especialmente durante una segunda autopsia”.
Según Graham, la autopsia estatal podría evaluar si existe algún daño en la laringe y otras estructuras del cuello, así como determinar si hubo evidencia de hemorragia dentro del cráneo.
Wigren señaló que “el médico forense estatal también puede haber examinado órganos o tejidos retenidos durante la primera autopsia, contar con resultados toxicológicos completos, estudios microscópicos y acceso al expediente íntegro de la investigación, incluidos los hallazgos en la escena, declaraciones de testigos, registros médicos de emergencia e información de las autoridades”.
Mitchell sí encontró una “decoloración rojiza en los tejidos blandos de la parte posterior de la cabeza”, según el informe, aunque no pudo determinar qué la provocó ni si estaba relacionada con la muerte.
El Dr. Kendall Von Crowns, médico forense jefe del condado de Tarrant, Texas, quien tampoco participa en el caso, dijo que esa decoloración podría corresponder a cambios propios de la descomposición muscular o a un traumatismo por un golpe contundente en la parte posterior de la cabeza y el cuello.
El profesor de Ciencias Forenses de la Universidad George Washington, Dr. Victor Weedn, planteó otra posibilidad: que se tratara de lividez, es decir, acumulación de sangre tras la muerte debido a la gravedad. Según explicó, la posición en la que fue encontrado el cuerpo podría ayudar a determinarlo.
Banerjee señaló que la ausencia de una fractura de cráneo hace menos probable una lesión grave por un golpe contundente.
“Si hubiera una lesión importante en la cabeza, habría una probabilidad bastante alta de encontrar algún tipo de hemorragia intracraneal”, dijo Graham.
Weedn agregó que el estado podría estar en mejores condiciones para determinar el origen de esa decoloración rojiza porque dispone de más información obtenida durante la investigación.
Von Crowns indicó que, si el estado encuentra traumatismos en la parte anterior del cuello, estos podrían ser compatibles con lesiones por fuerza contundente, incluido un posible estrangulamiento. También subrayó la importancia de examinar la columna vertebral para detectar lesiones que pudieran causar una incapacidad inmediata.
Keel sostuvo que las autoridades locales comenzaron la investigación “con el pie izquierdo” al afirmar públicamente que no había indicios de la participación de terceros antes de concluir la investigación. Agregó que esa situación probablemente motivó a la familia a solicitar una autopsia independiente debido a una histórica desconfianza hacia las investigaciones oficiales de muertes dentro de las comunidades negras.
Cuando un cuerpo es encontrado en el agua, una de las principales preguntas es si las drogas, el alcohol o los medicamentos jugaron algún papel en los hechos que condujeron a la muerte, señalaron los expertos.
Mitchell indicó que una de las limitaciones de la autopsia independiente fue que “los resultados toxicológicos originales aún no habían sido recibidos al momento de elaborar este informe”.
El informe toxicológico podría aclarar si alguna sustancia impidió que Wells pudiera nadar hasta un lugar seguro. De ser así, los investigadores tendrían que determinar si esa sustancia fue consumida de manera voluntaria, explicó Weedn.
Sin embargo, Banerjee advirtió que la descomposición altera el aspecto de los tejidos y puede complicar la interpretación de los análisis toxicológicos, especialmente en lo relacionado con el alcohol, ya que este puede generarse como un subproducto del proceso de descomposición.
Von Crowns indicó que los análisis toxicológicos pueden tardar entre seis y ocho semanas.
“Podrían identificar sustancias que contribuyeron directamente a la causa de la muerte, explicar una alteración del estado mental o un deterioro del juicio, o ayudar a descartar la intoxicación como un factor contribuyente”, dijo Wigren. “Un resultado toxicológico negativo puede ser tan informativo como uno positivo porque ayuda a reducir el número de posibles explicaciones”.
Aunque los expertos coincidieron en que el médico forense estatal podría tener una mejor perspectiva sobre cuestiones clave porque examinó primero el cuerpo de Wells, insistieron en que la autopsia debe interpretarse junto con una investigación exhaustiva. Incluso entonces, algunas preguntas podrían permanecer sin respuesta.
“Es posible que nunca lleguen a saber realmente qué ocurrió con Nolan Wells”, concluyó Weedn.
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Con información de Holly Yan, de CNN.