Nueve muertos tras estrellarse e incendiarse un avión en el condado de Palm Beach, Florida

Por Cindy Von Quednow y Aaron Cooper, CNN
Nueve personas murieron después de que un Learjet con destino a Bahamas se estrellara y luego estallara en el condado de Palm Beach, Florida, la tarde del domingo, informaron funcionarios.
El accidente es el segundo más mortífero en Estados Unidos este año, según registros de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte, después del accidente de un avión de paracaidismo ocurrido en junio en Butler, Missouri, que dejó 12 muertos.
Las autoridades no han identificado a las nueve personas que iban a bordo del avión ni han especificado cuántos eran pasajeros y cuántos tripulantes.
“Parecía un misil cayendo”, dijo el gobernador de Florida, Ron DeSantis, sobre el accidente.
No hay reportes de que alguna persona en tierra haya muerto, pero el accidente sí dejó una amplia zona cubierta de escombros, indicó el gobernador. Unas 600 personas necesitan alojamiento debido al accidente, informó un funcionario del condado.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, quien confirmó las muertes, calificó el accidente de “horrible tragedia”.
La Administración Federal de Aviación y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte investigarán el accidente, informó la FAA. Está prevista una conferencia de prensa para el lunes.
El incidente del domingo es el peor accidente de un Learjet 60, según datos de la Flight Safety Foundation. En 2008, cuatro personas murieron cuando un Learjet 60 con destino a Los Ángeles se estrelló durante el despegue en Columbia, Carolina del Sur.
El avión era un Learjet 60 que volaba a Bahamas desde el Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, según la Administración Federal de Aviación. Está registrado a nombre de una sociedad de responsabilidad limitada en Delaware, según registros de la FAA, y aparece en internet como disponible para vuelos chárter.
Los Learjet son sinónimo de la aviación privada. El emblemático Lear 23 de Bill Lear se hizo popular entre los ricos y famosos poco después de su lanzamiento en la década de 1960. La marca fue fabricada más recientemente por el fabricante canadiense Bombardier. La compañía dejó de fabricar nuevos Learjet en 2021, pero continúa prestándoles servicio.
Minutos antes del accidente, el piloto del avión reportó acumulación de hielo en la aeronave, una temperatura exterior de -47 °C y turbulencia moderada que hacía que el avión se sacudiera hasta 213 metros, según una grabación de las comunicaciones por radio del control de tráfico aéreo captada por LiveATC.net.
“Tenemos una capa ligera de hielo transparente que es manejable y turbulencia moderada”, comunicó el piloto por radio al Centro de Control de Tráfico de Rutas Aéreas de Miami.
Pero instantes después, tras reportar que habían comenzado las precipitaciones y solicitar ascender, declaró una emergencia.
“Estamos descendiendo a 8.000 —mayday, mayday—, estamos descendiendo 10.000 pies por minuto”, dijo el piloto. “Estamos en una condición de exceso de velocidad, descendiendo 20.000 pies por minuto… Vamos a estrellarnos contra el suelo”.
El avión descendió 27.000 pies en el transcurso de un minuto, justo antes de que se interrumpieran los datos de seguimiento del vuelo, según muestra el sitio web ADS-B Exchange.
Había tormentas dispersas en la zona en el momento del accidente, y el avión atravesó una célula de tormenta más intensa unos minutos antes de comenzar a descender. Se desconoce si la tormenta contribuyó al accidente, pero en ese momento el vuelo se encontraba en una zona donde la Administración Federal de Aviación (FAA) había advertido sobre tormentas eléctricas y amenazas para las aeronaves, en lo que se conoce como un SIGMET convectivo.
El hielo en las alas y otras superficies puede representar una gran amenaza para los aviones privados. En enero de 2024, la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) publicó una alerta de seguridad en la que subrayó los riesgos de la formación de hielo durante el vuelo, que puede hacer que los pilotos pierdan el control. La agencia advirtió que el hielo puede “dificultar el control de la trayectoria de vuelo y la velocidad de la aeronave, e impedir que esta mantenga un vuelo nivelado”.
El pavimento quedó deformado en el lugar donde el avión se estrelló y abrió un cráter, según mostró un video de WPBF, afiliada de CNN.
El accidente ocurrió cerca de Military Trail, entre Cresthaven Boulevard y 10th Avenue North, informó la Oficina del Sheriff del Condado de Palm Beach en un comunicado.
Todos los carriles de Military Trail en dirección norte y sur permanecerán cerrados hasta nuevo aviso, informaron funcionarios, y se recomienda a los automovilistas evitar la zona y buscar rutas alternativas.
Unas 600 personas necesitan alojamiento después del accidente aéreo debido a los daños en tierra, dijo Joel Flores, comisionado del Distrito 3 del condado de Palm Beach y primer funcionario del condado en llegar al lugar. Los residentes están siendo trasladados a dos refugios del condado mientras se investiga el lugar, señaló.
“Escuché y sentí el estruendo”, dijo Andrew Mannino a CNN. “La electricidad se cortó inmediatamente y todavía no ha regresado”.
Comentó que olió el humo y “vio una gran nube negra extenderse por el aire”.
El lugar del accidente está unos 6,4 kilómetros al sur del aeropuerto de West Palm Beach, que fue rebautizado en honor al presidente de EE.UU. Donald Trump a principios de este año. Trump estuvo en West Palm Beach más temprano el domingo, pero partió del aeropuerto a bordo del Air Force One poco más de una hora antes del accidente.
El video de una cámara instalada en un vehículo que muestra el accidente será importante para los investigadores que intentan reconstruir lo ocurrido, dijo Mary Schiavo, analista de aviación de CNN y exinspectora general del Departamento de Transporte.
El aeropuerto es un buen lugar para esperar a que pase el mal tiempo, dijo Schiavo el domingo a Fredricka Whitfield, de CNN. “Ese no es un descenso controlado. Es un descenso en el que literalmente se está superando la velocidad del avión durante el descenso. Se está excediendo la velocidad de descenso. Así que, en ese momento, está claro que, fuera lo que fuera lo que ocurrió, habían perdido el control del avión”.
El pronunciado descenso podría haber arrancado piezas del avión, y la caja negra podría haber quedado destruida en la explosión, añadió Schiavo.
Se desconoce si el avión llevaba a bordo una grabadora de voz de la cabina, que podría proporcionar detalles clave a los investigadores de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB). Las normas de la Administración Federal de Aviación (FAA) exigen que las aeronaves a reacción con más de un motor lleven una grabadora de voz, pero solo si realizan vuelos remunerados. Los registros muestran que el avión estaba disponible para vuelos chárter.
Esta noticia se actualizó con más información.
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Con información de del meteorólogo Tyler Ory, Amanda Jackson y Nic Anderson, de CNN.