¿Quién era Lorenzo Salgado Araujo, el inmigrante mexicano que murió por disparos de un agente de ICE, y qué fue lo que pasó?

Por Uriel Blanco, CNN en Español
Eran casi las 7 am del martes 7 de julio en Houston, Texas. Lorenzo Salgado Araujo, ciudadano mexicano de 52 años, iba a bordo de su camioneta, en camino al trabajo, cuando agentes federales de inmigración realizaban un operativo para arrestarlo.
El relato oficial de las autoridades estadounidenses señaló que los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) intentaron realizar una parada del vehículo para detener a Salgado Araujo, quien supuestamente trató de evadir el arresto, embistió un vehículo policial de ICE e intentó atropellar a uno de sus agentes, quien disparó “en defensa propia”, según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés). Poco después en el hospital, el inmigrante falleció por las heridas inflingidas por el agente federal.
Sin embargo, la familia de Salgado Araujo, autoridades locales, organizaciones no gubernamentales cuestionan la versión oficial y exigen transparencia. Ellos dicen que el inmigrante es un “hombre mexicano trabajador”, padre de familia y parte de la comunidad desde hace décadas. En tanto, testigos incluso dijeron que la versión oficial es falsa, mientras que una fuente indicó a CNN que Salgado Araujo no era el objetivo de la “operación dirigida” de ICE.
Salgado Araujo iba en camino al trabajo, recogiendo a sus empleados, cuando ocurrió el incidente con los agentes de ICE, dijo Ronaldo Salgado, hijo del inmigrante mexicano fallecido, en una publicación de Facebook.
Recordó a su padre como un “hombre mexicano trabajador” y alguien que siempre ha estado presente para su familia.
“Hoy es el primer día sin él para todos nosotros, y es desgarrador saber que mi madre no le preparó el almuerzo a mi padre antes de irse a trabajar, la primera vez en sus más de 30 años de matrimonio. Él es mi padre: un hombre sencillo, un hombre de familia. No alguien que pidiera ayuda tirado en el suelo mientras se desangraba. Él solo quería ir a trabajar y volver con nosotros”, declaró Ronaldo en otra publicación.
Salgado Araujo llevaba casi 35 años viviendo en Estados Unidos y trabajando en el sector de la construcción para darle una mejor vida a su familia (su esposa y tres hijos ciudadanos estadounidenses, entre ellos Ronaldo, el mayor).
El DHS dijo que el inmigrante era un “extranjero ilegal de México”, pero su familia dice que Salgado Araujo estaba en proceso para sacar su permiso de trabajo.
Asimismo, Ronaldo Salgado indicó el miércoles en conferencia de prensa que su padre no tenía antecedentes penales. Según la Oficina del fiscal de distrito del condado de Harris, Salgado Araujo aparentemente no tenía registros criminales.
ICE señaló que el inmigrante mexicano no tenía documentos para vivir en Estados Unidos, pero la agencia no brindó más información sobre el estatus legal de Salgado Araujo tras ser consultada al respecto.
Luego del incidente, ICE detuvo a tres personas que iban en el vehículo del inmigrante, incluido el hermano de Lorenzo. Estas personas afirmaron que la versión oficial del Gobierno de EE.UU. sobre lo sucedido es falso y que “la vida de los agentes de ICE nunca estuvo en peligro”, según dijo el abogado Hugo Balderas-Ibarra, citando a los detenidos. CNN se puso en contacto con el abogado y con ICE para obtener comentarios.
Ronaldo Araujo agregó en la conferencia del miércoles que su padre sintió miedo al ver que lo estaban siguiendo vehículos sin distintivos.
“Si mi padre hubiera visto el emblema del ICE, o cualquier otro emblema relacionado con una agencia policial, habría obedecido. Se habría detenido”, dijo Ronaldo Salgado. “Conducía rápido porque temía que alguien le robara sus herramientas”.
Lorenzo Salgado Araujo pasó las últimas tres décadas construyendo casas en los suburbios de Houston. Terminaba su día “llegando a casa, sentándose en el pórtico, comiendo un suculento plato preparado por mi madre, yéndose a dormir y repitiendo todo el proceso al día siguiente”, dijo Ronaldo Salgado en la conferencia.
En una campaña de GoFundMe organizada para la familia, se describió a Salgado Araujo como alguien “conocido por su ética de trabajo, su imparcialidad y su disposición a ayudar a cualquiera que lo necesitara”.
“Me parte el corazón ver que el hombre que me enseñó el valor del trabajo duro, los valores familiares y la educación ya no volverá a pasar una tarde en ese pórtico”, agregó Ronaldo.
Su hijo recordó cómo Salgado Araujo reunió recientemente fotografías y declaraciones de sus empleadores y seres queridos para solicitar un permiso de trabajo, y afirmó que estaba “a punto de obtener su estatus legal”.
“Cumplimos con todo al pie de la letra, rellenamos todos los documentos y acudimos a todas las citas”, dijo Ronaldo Salgado.
Salgado pidió que se llevara a cabo una investigación exhaustiva sobre la muerte de su padre.
“No se merecía morir. No se merecía quedar reducido a un titular del tipo ‘Un hombre mexicano abatido a tiros por el ICE’”, dijo Salgado.
La causa de muerte de Salgado Araujo fue determinada como una herida de bala en el torso y se dictaminó que se trató de un homicidio, según informó el Instituto de Ciencias Forenses del condado de Harris a CNN el jueves. En el ámbito forense en EE.UU., un homicidio es una clasificación médica que indica que un ser humano causó la muerte de otro, pero no es una declaración de culpabilidad ni implica intención criminal.
La Oficina del inspector general del DHS está a cargo de la investigación del tiroteo y la oficina del FBI en Houston también investiga la presunta agresión a un agente federal.
En tanto, la Fiscalía del condado de Harris está llevando a cabo su propia investigación y recopilando información de forma independiente sobre el tiroteo, aunque “el acceso a las pruebas clave sigue estando bajo control federal”, según el portavoz Rafael Lemaitre.
Los casos en los que un miembro de la comunidad fallece durante un enfrentamiento con las fuerzas del orden son “los casos más delicados que hay que gestionar adecuadamente”, declaró el jueves el fiscal de distrito de Harris, Sean Teare, a Houston Public Media.
“En estos casos, más que en ningún otro, debemos ser capaces de explicar a la comunidad que actuamos con total transparencia, que somos intachables y que vamos a llegar al fondo del asunto, nos guste o no el resultado”, agregó Teare, quien previamente se refirió a Salgado Araujo como un “miembro de nuestra comunidad desde hace mucho tiempo”.
Teare dijo que proteger la integridad de la investigación es su máxima prioridad. “Vamos a estudiar todas las posibilidades y, si se cometió un delito estatal, ya sea un asesinato, un homicidio involuntario o la manipulación de pruebas, lo investigaremos”, afirmó Teare. “Y si alguien cometió ese delito, no podrá esconderse tras una placa”.
Un día después de la muerte de Salgado Araujo, Teare hizo un llamado para que se presenten todas las pruebas que las personas puedan tener a la mano, desde fotos y videos hasta relatos de testigos presenciales.
“Permítanme ser claro: la familia del señor Salgado Araujo y nuestra comunidad merecen conocer la verdad”, añadió el funcionario local.
Activistas, legisladores demócratas de Texas y la familia de Salgado Araujo exigen una investigación más exhaustiva sobre su muerte, y la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC, por sus siglas en inglés) —organización que acompaña a la familia— ofreció una recompensa de US$ 5.000 por cualquier información que conduzca a una detención.
“Exigimos una investigación exhaustiva e independiente, la divulgación inmediata de todas las pruebas disponibles y que se rindan cuentas por la muerte indebida de Lorenzo. El público merece la verdad y la familia Salgado merece justicia”, declaró el martes la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC, por sus siglas en inglés), organización que está acompañando a la familia.
El director ejecutivo de LULAC, Juan Proaño, también pidió que se devuelva el cuerpo de Salgado Araujo a su familia y solicitó que se conserve toda la información que pueda servir como prueba.
La representante Sylvia Garcia, cuyo distrito abarca la zona del incidente, dijo que la investigación de los hechos debe ser “independiente y exhaustiva”, y sugirió que, de ser necesario, se lleve el caso a instancias superiores.
“Si no pueden hacerlo, debemos acudir a la comisión de derechos civiles. Debemos solicitarlo a la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de Estados Unidos”, declaró García a CNN. “Incluso deberíamos acudir al Consejo de Derechos Humanos de la ONU”.
En sintonía con las declaraciones de García, el congresista Christian Menefee, quien representa partes de Houston, declaró que toda la información obtenida de la investigación debe hacerse pública. “Las acciones de ICE en todo el país han provocado que pierdan la fe y la confianza de las comunidades”, señaló Menefee en X.
El alcalde de Houston, John Whitmire, dijo que, a su juicio, las autoridades federales deben llevar a cabo una “investigación transparente e independiente”. Durante la reunión del concejo municipal de este miércoles, también indicó que el departamento de policía de la ciudad no participó en la parada de tráfico ni en el tiroteo.
Las reacciones sobre el caso también se hicieron escuchar desde el Gobierno de México. La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum anunció el jueves que iniciarán acciones penales y civiles en EE.UU. por las muertes de Salgado Araujo y de 16 inmigrantes mexicanos más desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca en enero de 2025.
Sheinbaum destacó que, luego de la diplomacia, se decidió dar el paso a las acciones penales por lo que su Gobierno considera como “homicidios” y “violación de los derechos humanos”.
Según Sheinbaum, se tomó la decisión de presentar denuncias por el fallecimiento de Salgado Araujo esta semana. La mandataria calificó la muerte del mexicano como “triste y lamentable”, e incluso señaló que “parece que va dirigido”.
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Con información de Karina Tsui, Chris Boyette, Priscilla Alvarez, Ashley Killough, Dalia Faheid, Ed Lavandera y Caroll Alvarado, de CNN.