Furia en el Real Madrid tras perder ante el Atlético: las polémicas que reclama Mourinho y la respuesta de Simeone

Por Federico Leiva, CNN en Español
Perder un clásico no le gusta a nadie. Mucho menos cuando la derrota te aleja demasiado del liderato del torneo. Y muchísimo menos cuando te sientes perjudicado por el arbitraje. Así es como se siente el Real Madrid después de la dolorosa caída en el clásico de la capital ante un Atlético de Madrid que aprovechó sus chances y algunas decisiones arbitrales que, es cierto, se volcaron en su favor.
“Un pésimo arbitraje decide el derbi”. La frase textual bien podría ser de algún medio deportivo, pero es ni más ni menos que el titular que utilizó el club blanco para dar su crónica del partido en su página web, junto con una foto de portada de una de las grandes polémicas del duelo.
La queja pública del “Merengue” está dando que hablar y así será por un par de días, porque la derrota por 1-2 en el Metropolitano lo dejó a seis puntos del líder, un FC Barcelona que al que nadie puede siquiera empatarle y mucho menos vencerle, al menos por ahora, cuando solo van siete jornadas de LaLiga.
La designación del árbitro para el clásico ya había generado comentarios en la previa, porque Miguel Ángel Ortiz Arias —que está en su séptima temporada como juez de primera división— es madrileño de nacimiento, una cualidad que históricamente ha sido un impedimento para dirigir el derbi, ya que al ser local es más fácil que genere suspicacias ante un eventual error. Algo que, podríamos decir, es exactamente lo que terminó pasando este domingo.
El clásico se definió en favor del “Colchonero” en el segundo tiempo, tras una primera parte sin incidencias en el resultado, al menos de manera directa. El partido se abrió con un error garrafal del central Dean Huijsen, quien perdió la marca de Giuliano Simeone en un pase a sus espaldas y no tuvo mejor idea que jalarlo del brazo cuando el del Atleti se iba al mano a mano con Courtois. Simeone cayó y el árbitro sancionó el penal y una amonestación.
Sin embargo, el VAR llamó para que el árbitro revisara la acción, ya que Simeone estaba en clara posición de gol. Ortiz Arias coincidió y expulsó al defensor del Madrid en una jugada que terminó con el 1-0 y que, minutos más tarde, posibilitó el 2-0 para un Atleti en superioridad numérica en el campo.
Sin embargo, todo Real Madrid basa sus críticas al arbitraje en el primer tiempo, donde reclama las expulsiones de Cristian “Cuti” Romero y Kang-in Lee, dos jugadores del “Colchonero”, en dos acciones separadas que bien pudieron haber permitido un trámite de partido muy diferente.
La primera acción ocurrió a los 36 minutos, cuando en un intento de salida del defensor argentino, el inglés barrió yendo al suelo, quedando ambos tirados en el césped. El árbitro primero dejó seguir el juego y a los pocos segundos amonestó al del Real Madrid, al considerar que derribó al argentino. Sin embargo, el VAR hizo su primer llamado de la tarde para que revisara la acción, donde se ve que es claramente Romero quien pisa fuertemente la rodilla de Bellingham.
Pero lo que parecía una revisión de tarjeta roja terminó con el retiro de la amonestación para el mediocampista y solo una tarjeta amarilla para el defensor. Si bien es cierto que Romero pisa la rodilla de su rival, la cámara lenta tiende siempre a engañar sobre la intencionalidad. En este caso, el argentino impacta al del Madrid en el mismo movimiento en el que traba el balón con él, no en una segunda acción. Por ende, la decisión de Ortiz Arias parece acertada.
Solo nueve minutos más tarde, casi sobre el pitazo final de la primera parte, llegó la segunda acción. El uruguayo Federico Valverde inició una corrida con el balón dominado y el surcoreano fue a barrerlo al césped, golpeándolo duramente y derribándolo al instante.
En vivo, la jugada parecía de mínima una tarjeta amarilla, pero en la repetición se ven dos argumentos para una expulsión directa: primero, el asiático está lejísimos del balón al momento de ir al suelo, por lo que no se puede decir que estuviera queriendo jugarlo; y el segundo, el hecho de que el del Atlético le pega al del “Merengue” con toda la suela (y los tapones) en la parte interna de la zona del tobillo.
Es una acción temeraria, que no terminó en lesión del uruguayo solo porque el golpe se inicia cuando él tiene el pie en el aire. Si lo golpeara en el pie de apoyo, podría haber sido serio.
Lo increíble es que para el juez no fue ni tarjeta amarilla, y mucho más sorprendente aún fue que desde el VAR no lo llamaran para revisar la acción. Fue un error claro del juez de campo y del juez encargado de seguir la acción con decenas de cámaras, que pudo, claro, haber modificado el desarrollo del juego.
Por supuesto, en conferencia de prensa el DT del Real Madrid mostró todo su enojo con el arbitraje. “Son dos rojas claras. Las dificultades que hemos tenido 11 contra 10 serían distintas jugando 50 minutos 11 contra 9”, dijo José Mourinho, quien llevó ante la prensa dos imágenes impresas con las dos infracciones que reclamó todo su equipo.
“Un árbitro que a sus 41 años no es internacional no será un gran árbitro, y después ha venido el pobre y no ha podido con la presión. Y después el señor Trujillo, el del VAR, le ha llamado a la primera roja y no a la segunda, que es todavía más grave que la primera”, completó el portugués, furioso tras la segunda derrota de su nuevo ciclo en la “Casa Blanca” del fútbol.
Del otro lado no hubo silencio, sino respuesta. “Necesitamos tener cuidado con lo que decimos y saber respetar a los demás. Perder, perdemos todos. Pero cuando uno sale de esa línea del respeto, por más que te llames Mourinho, Flick o Simeone, no vale todo”, dijo el “Cholo” Simeone en rueda de prensa.
Romero, protagonista de una de las polémicas, celebró el triunfo en sus redes sociales con un comentario que parecía ir a la vereda de enfrente: “Que nadie quiera desviar la atención. Merecidísimo +3”, dijo en relación con la victoria.
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