Harry y Meghan culpan a los paparazzi “extraordinariamente imprudentes” por alerta de seguridad en la escuela de sus hijos

Por Max Foster y Issy Ronald
El príncipe Harry y Meghan, duquesa de Sussex, condenaron lo que describieron como un comportamiento “extraordinariamente imprudente” por parte de fotógrafos internacionales que, según afirman, provocaron una alerta de seguridad en la escuela de sus hijos.
Personal de seguridad privada y de la escuela habría visto a dos hombres jóvenes con mochilas, posteriormente identificados como fotógrafos internacionales, caminando alrededor de la escuela y deteniéndose para mirar hacia el interior del recinto.
Un portavoz de los Sussex calificó el incidente del lunes como “una extraordinaria falta de criterio” y una “intromisión inaceptable”, después de que los fotógrafos fueran vistos “caminando por el perímetro de la escuela”.
“Ya es suficientemente preocupante que ciertos paparazzi europeos parezcan no estar dispuestos a respetar la privacidad de los niños en la escuela”, dijo el portavoz. “Pero comportarse de esta manera en estas circunstancias particulares, y tan poco tiempo después del incidente en RAF Fairford, demuestra una extraordinaria falta de criterio”.
El portavoz continuó: “Cualesquiera que fueran las fotografías que estuvieran buscando, esto no solo fue una intromisión inaceptable en la privacidad de los niños; fue una manera irresponsable y poco meditada de comportarse en las inmediaciones de una escuela”.
CNN se comunicó con la Policía para solicitar comentarios.
Los medios británicos han tenido cuidado de no identificar la ubicación de la escuela ni de la residencia de los Sussex tras una solicitud de la Independent Press Standards Organisation, aunque sus normas no se aplican a representantes que trabajan para medios internacionales.
El príncipe Harry ha expresado desde hace tiempo preocupación por la seguridad de su familia, incluso antes de que regresaran al Reino Unido a finales de agosto. A principios de este mes, trasladaron al príncipe Archie, de 7 años, y a la princesa Lilibet, de 5, de la escuela a la que asistían apenas unos días después del inicio del curso académico debido a cuestiones prácticas relacionadas con la seguridad.
Cuando Harry y Meghan dejaron sus funciones como miembros de la realeza en 2020, el Gobierno británico decidió reducir el nivel de seguridad financiada por los contribuyentes que recibían, una decisión que el duque impugnó sin éxito durante años ante los tribunales. En uno de esos fallos, el Ministerio del Interior del Reino Unido argumentó que no era apropiado que personas adineradas pudieran comprar servicios de protección de agentes de policía especializados.
Harry ha seguido presionando para obtener protección y a menudo ha comparado lo que ha enfrentado su esposa con lo que vivió su madre, Diana, quien murió en 1997 en un accidente automovilístico a alta velocidad mientras era seguida por paparazzi.
Este último incidente ocurre mientras, según reportes, la pareja espera una evaluación oficial de riesgos ahora que regresó al Reino Unido desde Montecito, California.
A la pareja se le pidió que proporcionara a las autoridades tantos detalles como fuera posible sobre sus nuevas rutinas diarias, incluidos desplazamientos como los trayectos a la escuela, las direcciones que visitan habitualmente, las rutas que utilizan y otros datos, según informó el diario The Telegraph a principios de este mes. Esa información, junto con cualquier otra evidencia considerada pertinente, será utilizada por una división del Ministerio del Interior del Reino Unido para evaluar posibles cambios en el nivel de amenaza que enfrentan.
Con información de Lauren Said-Moorhouse y Lauren Kent, de CNN.
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