Skip to Content

Los republicanos necesitan que los evangélicos salgan a votar. Líderes religiosos advierten que tal vez no suceda

<i></i><br/>
Telemundo 15
<i></i><br/>

Por Lauren Fox y Morgan Rimmer, CNN

Líderes conservadores están advirtiendo sobre la necesidad de hacer más para educar y movilizar a los evangélicos blancos, un bloque electoral crucial dentro de la coalición del presidente, en las últimas semanas previas a las elecciones de mitad de mandato. Los republicanos temen que, si estos se quedan en casa, podrían facilitar victorias demócratas en contiendas clave de todo el país, donde está en juego el control del Congreso.

“No tengo conocimiento de ninguna maquinaria partidista que esté trabajando actualmente para movilizar a los votantes evangélicos”, declaró a CNN un pastor evangélico conservador de Texas, bajo condición de anonimato para poder hablar libremente sobre los riesgos que enfrentan los republicanos en estos comicios. “Quizás asumen que acudirán a las urnas, pero es una suposición peligrosa”.

Existen pocas pruebas de que los republicanos a nivel nacional estén realizando esfuerzos significativos a través de sus comités de campaña para dirigirse específicamente al voto evangélico y movilizarlo. En su lugar, la movilización de base recae mayoritariamente en iglesias individuales y en grupos como la Faith and Freedom Coalition (Coalición de Fe y Libertad), que anunció una iniciativa para fomentar la participación electoral dirigida a los llamados “votantes intermitentes”, evangélicos que participan en las elecciones presidenciales pero que no siempre acuden a las urnas en los comicios de mitad de mandato.

Al mismo tiempo, los demócratas están desplegando sus propios esfuerzos para atraer a los votantes cristianos blancos, argumentando que su partido y sus prioridades se alinean con los valores basados ​​en la fe, y reclutando candidatos —incluidos pastores— cuya religión constituye una parte fundamental de su identidad.

Lograr la participación del voto evangélico blanco será decisivo para el éxito republicano en contiendas clave de todo el sur, desde Texas hasta Georgia y Kansas e incluso en lugares como Carolina del Sur, donde Darline Graham, hermana del senador Lindsey Graham, se enfrenta a la demócrata Annie Andrews, quien ha llevado a cabo una campaña mucho más competitiva de lo que los republicanos esperaban.

En 2016, 2020 y 2024, aproximadamente ocho de cada diez evangélicos blancos votaron por el presidente Donald Trump a nivel nacional. Aunque representan solo el 13 % de la población del país, su participación es tan elevada que a menudo constituyen cerca del 20 % del electorado en cualquier elección, según datos del Public Religion Research Institute. “El voto evangélico constituye la coalición más sólida de Trump. El 38 % de sus votantes eran evangélicos blancos. Los republicanos no pueden ganar —sin importar en qué parte del país se encuentren— sin el voto evangélico”, afirmó Ryan Burge, profesor del Centro John C. Danforth de Religión y Política de la Universidad de Washington en St. Louis.

Sin embargo, en un momento en que los precios de la gasolina y los alimentos son elevados, el índice de aprobación del presidente es bajo y el entusiasmo entre los republicanos es tibio, las elecciones de 2026 podrían ser una prueba crucial para determinar si los evangélicos blancos aún tienen suficiente confianza en el Partido Republicano como para acudir a votar masivamente el día de los comicios.

“Los evangélicos tienen que poner gasolina en sus autos igual que todo el mundo. Tienen que comprar alimentos igual que todos”, señaló el representante de Carolina del Norte Mark Harris, quien fue pastor. “Pero creo que los votantes evangélicos entienden lo que está sucediendo aquí”.

En las últimas semanas, líderes religiosos a nivel nacional, como el presidente de la Convención Bautista del Sur, Willy Rice, han instado a los pastores a “dar un paso al frente” desde el púlpito para informar a sus feligreses sobre lo que está en juego en las elecciones de mitad de mandato. Varios pastores declararon a CNN que han emprendido sus propias iniciativas para asegurar que tanto los feligreses como otros pastores movilicen a los votantes.

Rice dijo a CNN en una entrevista que, si bien la economía representa un desafío para los evangélicos, “no deberíamos centrarnos tanto en las tensiones inmediatas, sino más bien en las cuestiones fundamentales subyacentes; en lo que es correcto e incorrecto, y en lo que es verdadero y falso. Es un pedido grande, pero tenemos que hacerlo”.

Chad Connelly, quien fuera director nacional de participación religiosa del Comité Nacional Republicano, ha pasado los últimos dos meses reuniéndose con pastores en más de 20 estados para instruirlos sobre cómo abordar estos temas desde el púlpito.

Y tras más de 80 reuniones con pastores, afirma que aún queda trabajo por hacer.

“La participación electoral de los evangélicos es realmente un factor decisivo”, afirmó Connelly. “No creo que el partido haya hecho nunca lo suficiente en este ámbito”.

Ralph Reed, fundador y presidente de la Faith and Freedom Coalition, reconoció tener preocupaciones, pero insistió en que su organización trabaja arduamente para garantizar que los votantes evangélicos que se abstuvieron en anteriores elecciones de mitad de mandato acudan a las urnas.

“Mire, a mí me pagan por preocuparme. Ya sabe, me preocupo como parte de los riesgos de mi oficio y como una obligación profesional”, comentó. “Navegamos contra viento y marea, todos lo entendemos y conocemos la historia de las elecciones de mitad de mandato para el partido que ocupa la Casa Blanca. Pero confío en que haremos nuestro trabajo y lograremos movilizar el voto, y lo haremos en mayor número de lo que suele ocurrir en unas elecciones de mitad de mandato”.

Reed reconoció que la economía es uno de esos vientos en contra difíciles de afrontar.

“No solo de pan vive el hombre, pero el hombre necesita pan para vivir”, señaló. “Así que, cuando se trata de problemas de inflación y —en este caso, estamos firmemente convencidos de que se trata de algo temporal— de precios de la gasolina más altos de lo que nos gustaría ver, y de lo que al presidente le gustaría ver, eso afecta a la vida cotidiana de las personas y por supuesto tiene repercusiones”.

Sin embargo, parte de estas iniciativas también quedan en manos de pastores a título individual.

“En el vestíbulo de nuestra iglesia hay una mesa para el registro de votantes”, comentó James Buntrock, pastor asociado de la iglesia Glorious Way en Houston y director ejecutivo de My God Votes.

La cuestión de movilizar el voto evangélico ha cobrado gran importancia en Texas.

En un sermón dominical reciente, el pastor Steve Riggle se situó frente a su congregación con una hoja informativa y una advertencia contundente para sus fieles sobre las opiniones del candidato demócrata al Senado, James Talarico, respecto al cristianismo.

“Esto no es una cuestión política. No es un asunto de demócratas ni de republicanos. Es una cuestión de verdad”, advirtió. “Un engañador astuto no llega anunciando: ‘Estoy aquí para apartarlos de Dios’. Lo que dirá es: ‘Permítanme ayudarles a entender lo que Dios realmente quiere decir’”.

Los votantes deben elegir entre Talarico —un estudiante de seminario que ha hecho de la fe un elemento central de su campaña, pero que a menudo se ha expresado de formas que, según líderes evangélicos, contradicen las enseñanzas bíblicas— y Ken Paxton, el fiscal general del estado, cuya esposa se divorció de él alegando “motivos bíblicos” y quien se enfrentó a un proceso de destitución impulsado por sus propios colegas republicanos en la legislatura de Texas.

El pastor Jorge Tovar, de Laredo, declaró a CNN que está conversando directamente con sus feligreses sobre esta elección.

“Como líderes espirituales, tratamos de informarles y mostrarles los hechos”, afirmó.

Al preguntársele cómo aconseja a los feligreses que, siendo conservadores, sienten reticencia a votar por Paxton, Tovar dijo a CNN: “Es igual que con el presidente Trump. Él tiene un pasado, al igual que el fiscal general Paxton, pero cuando se trata de política, la gente debe fijarse en sus políticas y en sus programas”.

Otro pastor de Texas, que habló con CNN bajo condición de anonimato, comentó que se mueve en un terreno delicado al abordar la contienda por el Senado con sus feligreses.

“Mi vocación en la vida no es conseguir votos para Ken Paxton ni para nadie más”, declaró.

Reed reconoció que, probablemente, habría sido más fácil para los republicanos retener el escaño de Texas si su candidato hubiera sido el senador titular, John Cornyn. Paxton derrotó a Cornyn en una segunda vuelta poco después de obtener el respaldo del presidente. «”odo el mundo sabía que, si Ken Paxton resultaba nominado, la contienda se situaría dentro del margen de error y sería una batalla feroz”, dijo Reed. “Todos lo sabían desde el principio… Creo que, incluso si Cornyn hubiera ganado esas primarias, esta carrera habría sido reñida. ¿Habría sido tan reñida? Probablemente no”.

En los últimos meses, los demócratas han emprendido una estrategia más agresiva para recuperar a los votantes cristianos blancos: aprovechan el aumento de los precios y un mensaje de justicia social para argumentar que el Partido Republicano no es la única formación política alineada con los valores cristianos.

Los demócratas presentan candidatos —como Talarico en Texas, el pastor de una megaiglesia metodista Adam Hamilton en Kansas y las reverendas Sarah Trone Garriott y Lindsay James en distritos electorales de Iowa— con la esperanza de empezar a cerrar la llamada “brecha de Dios” en estados donde el voto cristiano puede marcar una gran diferencia el día de las elecciones.

Los demócratas creen que pueden atraer a los votantes cristianos ampliando el discurso más allá de los debates sobre temas como el aborto o los derechos LGBTQ, cuestiones en las que han perdido el apoyo de los votantes evangélicos blancos. En su lugar, el mensaje demócrata se centra más en “amar al prójimo” y en reflejar este principio fundamental del cristianismo para respaldar sus posturas a favor de moderar las medidas de control migratorio y de oponerse a los recortes en la atención sanitaria.

Sin embargo, los líderes evangélicos conservadores no están dispuestos a ceder todavía un mensaje que tradicionalmente les ha dado la victoria.

“Creo que el discurso de la izquierda está movilizando a la gente mucho más que el del partido conservador”, señaló Connelly. “Puede que hayan cometido un error de cálculo al intentar decir: ‘Soy uno de los suyos’”.

Reed añadió: “No me preocupa en absoluto”.

Durante la campaña, los republicanos han atacado a los candidatos demócratas que son miembros del clero, calificándolos de “pastores solo de nombre”. Paxton suele señalar comentarios anteriores de Talarico sobre su fe —como cuando afirmó que “Dios es no binario” y que Jesús era un “feminista radical”— para presentarlos como posturas demasiado extremas para muchos feligreses conservadores.

Talarico se refirió al comentario sobre lo “no binario” en Fox este año. “Fui provocador con esa afirmación, lo reconozco. Lo que intentaba decir es que no se pueden utilizar categorías humanas para definir a Dios, y eso no es teológicamente controvertido”, dijo.

En Kansas, el senador republicano Roger Marshall ha criticado la labor de Hamilton como pastor de una megaiglesia, y en un anuncio lo acusó de utilizar “la fe para engrosar su bolsillo”.

Tyson Brody, portavoz de la campaña de Hamilton, rechazó los ataques afirmando: “Adam está orgulloso de haber construido una congregación de 24.000 personas, dividida a partes iguales entre republicanos y demócratas”.

“Es vergonzoso que Roger Marshall haya mentido repetidamente sobre la congregación más grande del estado que representa, difamando directamente a los feligreses que votaron por él en elecciones anteriores”.

Sin embargo, líderes evangélicos y opositores republicanos de todo el país plantean versiones distintas de un mismo argumento: que candidatos como Talarico y Hamilton tergiversan las enseñanzas de la Biblia para servir a sus propios fines políticos.

“Creo que personas como James Talarico han utilizado la Biblia como una herramienta para lograr ser elegidas. El problema es que leen una Biblia distinta a la que la mayoría de la gente conoce o ha visto jamás”, señaló Jonathan Saenz, presidente de Texas Values.

Madison Cercy, portavoz de la campaña de Paxton, se hizo eco de esta opinión en declaraciones a CNN. “Los republicanos de todo Texas se están uniendo en torno al fiscal general porque saben que la elección es entre alguien que defiende firmemente sus valores y un radical que se burla de ellos”, afirmó.

Robert P. Jones, presidente y fundador del Public Religion Research Institute, ha realizado investigaciones exhaustivas sobre los votantes cristianos blancos. Y aunque él cree que es probable que los evangélicos voten por los republicanos si acuden a las urnas el día de las elecciones, percibe otra señal de alerta para el Partido Republicano: los votantes protestantes blancos de las denominaciones tradicionales.

“No veo indicios claros de que los evangélicos estén abandonando el barco. Si han permanecido junto a [Trump] durante tanto tiempo, a pesar de todos los escándalos, los errores, las políticas y los altibajos económicos, no me queda claro qué podría hacer que retiraran su apoyo”, declaró Jones a CNN. “Pero si observamos estados como Wisconsin o Michigan —donde los evangélicos representan solo el 13 % de la población, frente al 18 % de los protestantes tradicionales y el 19 % de los católicos blancos—, nos encontramos ante un grupo que podría optar por no votar o cambiar el sentido de su voto”.

En las tres últimas elecciones presidenciales, aproximadamente seis de cada diez votantes protestantes blancos de denominaciones tradicionales apoyaron a Trump, señaló Jones. Sin embargo, se considera que este grupo es mucho más receptivo a los demócratas, en parte debido a su mayor diversidad política.

“Si yo fuera un estratega republicano y analizara el mapa electoral, me preocuparían los otros cristianos blancos”, afirmó Jones. “No están tan vinculados al presidente. En casi todos los estados donde la contienda está muy reñida, aunque los republicanos obtengan su apoyo habitual de los evangélicos, perder 10 puntos de respaldo entre los protestantes tradicionales blancos y los católicos blancos podría resultar decisivo en todas estas elecciones”.

The-CNN-Wire
™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.

Article Topic Follows: CNN - Spanish

Jump to comments ↓

CNN Newsource

BE PART OF THE CONVERSATION

News Channel 3 is committed to providing a forum for civil and constructive conversation.

Please keep your comments respectful and relevant. You can review our Community Guidelines by clicking here

If you would like to share a story idea, please submit it here.