BTS conquista Chile y promete regresar: “De todos los lugares a los que hemos ido, ustedes han sido los mejores”

Por Cristopher Ulloa, CNN en Español
“Hemos ido a muchos países hasta ahora, pero cuando cantamos ‘Body to Body’, en la parte del arirang, de todos los lugares a los que hemos ido, ustedes han sido los mejores. No los olvidaremos en mucho tiempo”.
Con estas palabras, Kim Namjoon –más conocido como RM–, el líder de la banda surcoreana BTS, se despidió junto a sus compañeros del público chileno en la tercera y última fecha del tour mundial “Arirang” en el país, Y lo hicieron a lo grande: vestidos de huasos típicos chilenos.
Frente a los gritos y suspiros de más de 76.000 fans, el reconocimiento que hizo el líder del septeto no es menor. El “Arirang” es una canción típica del folclore surcoreano que fue incluida en este último álbum y le dio su nombre. En cada fecha de esta gira, miles de personas la corean a viva voz. Y Santiago, en el país más austral del mundo, destacó ante los ojos de RM, Jin, V, Jungkook, J-Hope, Jimin y Suga. Otra prueba más del “Hallyu” o el fenómeno de la expansión de la cultura surcoreana por todo el globo.
“Será difícil poder olvidar estos gritos. Sí o sí regresaré a Santiago. Mijito rico, JK. ¡Mijito rico, JK!”, aseguró Jungkook, encantado de su nuevo apodo creado por el público. “¡Tiki tiki ti! Voy a volver al tiro, no se me escapen. Si es chileno, es bueno”, agregó Kim Taehyung, más conocido como V, quien además confesó ser fan de la empanada chilena y gritó en más de una oportunidad la arenga patriótica del “ceacheí”: “Chi-chi-chi, le le le, viva Chile!”.
Durante los tres shows, el comentario obligado entre ARMY –nombre que reciben sus fans– es el mismo: “Sí se pudo. Todo valió la pena”. Y eso incluye no sólo los elevados precios de sus boletos, los accesorios como el Army Bomb o los outfits, sino que también las marchas y protestas contra el Gobierno de José Antonio Kast, quien no autorizó en primera instancia el uso del Estadio Nacional –el principal recinto deportivo en Chile– para la realización de estos conciertos.
“Chile, de verdad que son los mejores. No nos queda otra que volver”, dijo Suga, mientras que Jimin le aseguró al público: “No me quiero ir de Chile. Muchas gracias por este momento”.
En esta ocasión, BTS regresó con un escenario en 360 grados con pantallas gigantes en el centro, lo que permitía una visibilidad casi perfecta desde cualquier parte del estadio. Además, había pasarelas y plataformas que le permitían al septeto acercarse al público e interactuar con ellos. Así está pensado y configurado cada show: para ver acción y movimiento en toda la estructura.
Sin embargo, hubo una diferencia notoria con las fechas del tour en Norteamérica, Europa y Asia: aquí, en América del Sur, no hubo pantallas laterales, las que ampliaban aún más el campo visual.
A pesar de ello, la propuesta sigue siendo imponente y con una puntualidad casi perfecta; no más de dos minutos de retraso en cada show. Al principio se escucha en loop la pieza instrumental “GeomunToy”, del artista coreano Park Dawool, un tema de cuerdas tradicionales coreanas. Esto sirve de puente para luego pasar a la obertura de la canción “Hooligans”, la primera del setlist de “Arirang”.
Aquí empieza el espectáculo: decenas de bailarines entran corriendo hacia el centro del escenario; inspirado en el Pabellón Gyeonghoeru del Palacio Gyeongbokgung, en Seúl. Están cubiertos de negro y algunos llevan bengalas rojas. Luego aparecen los ídolos, todos con vestimentas a juego con los colores blanco, rojo y negro.
La pasión de la fanaticada es evidente y ensordecedora. BTS baila en perfecta sincronía la coreografía de “Hooligans”, para luego pasar a “Aliens”, “RUN” y después presentarse ante la audiencia.
–¡Saludos! We are… BTS! –exclaman RM y los muchachos.
En los shows de la banda de k-pop que “pavimentó el camino” hay poco espacio para la improvisación. Casi todo está coreografiado: los bailes, las interacciones, los textos, las entradas y salidas. Pero ahora los siete integrantes moderan la energía, juegan mucho con las cámaras y priorizan el canto y la interpretación. Saben que están en una gira mundial de gran envergadura, y eso implica también ser responsables con sus cuerpos y descansos.
A pesar de ello, hay varios momentos en los que sí hay salidas de libreto: hacen chistes entre ellos, se acercan a leer carteles de fans, improvisan movimientos de cámara junto a los camarógrafos y también tienen dos “canciones sorpresa” por cada show que realizan, lo que va dando cierta “frescura” a cada espectáculo.
Los bailarines, por su parte, contribuyen mucho a la puesta dramática y a ratos utilizan objetos –o “props”– como televisores, telas pintadas por luces, banderas y hasta lanzallamas. La precisión coreográfica, por otro lado, es impecable y mantienen la atención de la audiencia.
“Mucho picante” y “sin cilantro, por favor” eran dos de las frases más icónicas en español de Kim Taehyung, el integrante de BTS que más ha destacado por su estudio del idioma y la cercanía que ha logrado con sus fans latinoamericanas durante esta gira.
“Ahora sí lo puedo decir: Chile es el mejor país de Chile”, dijo el cantante durante el primer show en Santiago, recordando un icónico meme viral chileno y provocando la locura del estadio.
La conexión de BTS con sus fans es evidente y ellas agradecen el intento de cada uno de sus ídolos por intentar comunicarse en el idioma local. Aunque a veces suena un tanto forzado o poco claro, la acción conquista. Hay un esfuerzo por indagar en cada cultura, en su jerga, modismos e incluso memes de cada país, para así tener algunos elementos sorpresa para los momentos más conversacionales del show.
Y aunque el foco de “Arirang” es la cultura coreana, esto no impide que haya un diálogo y entendimiento arriba y abajo del escenario.
La banda prosigue con temas como “Like Animals”, “SWIM” y “Merry Go Round”, para luego hacer un interludio que el septeto aprovecha para realizar cambios de vestuarios. En el acto 2 destacan “Normal”, “MIC Drop”, “Body to Body” –en la que cantan el arirang junto al público– para terminar con “Idol”, un tema en el que BTS aprovecha para dar una vuelta olímpica por todo el estadio. Así, todo el mundo los puede tener, al menos por unos instantes, muy cerca.
El tercer y último acto trae los éxitos globales “Come over”, “Butter”, “Dynamite” y también dos canciones “sorpresa” que varían según cada show. En el caso de Chile, destacaron “Heartbeat” –canción que nunca habían cantado en vivo en una gira– y también “Spine Breaker”, un tema cuyo videoclip fue grabado por la banda durante su última visita a Chile, hace nueve años. El gran final viene después de una última conversación entre BTS y ARMY, un momento “íntimo” en medio del fuego, los gritos y los lightsticks parpadeando en sincronía.
–Ustedes son los mejores. Muchas gracias por tanto, Chile –concluyó RM el sábado, para luego cantar la última canción de “Arirang”, “Into the Sun”.
Los conciertos de BTS en Chile no solo destacaron por la calidad de la performance: su fanaticada también fue elogiada por las autoridades locales por su comportamiento intachable.
“Ellas se han organizado y colaborado, no han ido a los hoteles, no han ido a entorpecer, han sido sumamente respetuosas. La noticia no es policial, es solo musical. Son un ejemplo. Felicitaciones a las ARMY”, señaló el general director de Carabineros, Marcelo Araya, el pasado miércoles.
Después del segundo show, la Policía chilena informó que realizó más de 2.500 controles de identidad aleatorios y detuvo a 15 personas por distintos motivos, pero la institución recalcó que el orden social se mantuvo en todo momento.
Con esto, BTS ya completó su paso por Perú, Colombia y Chile, y ahora continuará hacia Buenos Aires, Argentina (21, 23 y 24 de octubre) y luego a Sao Paulo, Brasil (29, 30 y 31 de octubre). En 2027, la banda seguirá su recorrido por Australia, Hong Kong y Filipinas, donde culminará la gira mundial de “Arirang”.
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