¿Quién es y qué propone Laura Fernández, candidata a la presidencia de Costa Rica?
Por Anabella González, CNN en Español
Laura Fernández dice convencida que su tarea por los próximos cuatro años es la de continuar un legado al frente de la Presidencia de Costa Rica. Su propuesta no se sustenta en ideas de cambios radicales ni grandes giros políticos, sino en una palabra que repitió incansablemente a lo largo de toda la campaña: continuidad.
De 39 años, la candidata del Partido Pueblo Soberano busca que su mandato sea una continuidad del que llevó a cabo el actual presidente, Rodrigo Chaves.
“¿Por qué cambiar lo que nos está dando buenos resultados? Jamás”, plantea Fernández, a quien algunos sondeos de opinión durante las últimas semanas ubicaban como la candidata con mayor intención de voto, con una ventaja considerable frente a los 19 postulantes restantes.
Su objetivo es superar el 40 % de los votos este domingo, el porcentaje al que debe llegar cualquier candidato en Costa Rica para consagrarse ganador y evitar una segunda vuelta. Fernández apunta además a que el oficialismo logre 40 de las 57 bancas de diputados que están en juego en la Asamblea Legislativa, para poder con la mayoría garantizar el impulso de sus reformas.
Licenciada en Ciencias Políticas y docente universitaria, Fernández fue ministra de la Presidencia y de Planificación y Política Económica del Gobierno de Chaves, esta última un área en la que ha trabajado en distintos roles desde 2010.
Nacida en la ciudad de Puntarenas, la exfuncionaria está casada y tiene una hija pequeña, Fernanda. En su vida personal, dice, es “como cualquier otra mamá de Costa Rica”, una mujer que llega cansada de su trabajo y disfruta de descansar con su hija y su esposo. “Llego a jugar con Fernanda, a quitarme la ropa de trabajo y ponerme ropa cómoda (…) soy una mujer que trabaja al igual que miles de otras mujeres costarricenses”, dijo en una entrevista con el medio local Extra Tv.
La candidata oficialista se define como “consultora y funcionaria pública de carrera”, con experiencia en áreas tanto en el Poder Ejecutivo como Legislativo; y también como investigadora con conocimiento en temas de empleo público, proyectos de inversión pública y de cooperación internacional, de acuerdo con su biografía.
En su plan de gobierno, Fernández destaca los logros de la presidencia actual en materia económica y dice que esos son los puntos de partida para su eventual mandato hasta 2030: el crecimiento económico, la caída del desempleo y la reducción de la deuda pública.
Costa Rica experimentó un repunte económico entre el año 2024 y la primera mitad de 2025, según señala el informe del Estado de la Nación 2025 (PEN), una iniciativa que analiza el desempeño del país desde hace más de 30 años. Esto lo posiciona como el país con el mejor comportamiento económico dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Sin embargo, el reporte también indica que el país enfrenta problemas de redistribución de la riqueza y plantea dudas sobre la sostenibilidad a largo plazo.
La inseguridad y el crimen organizado se ubican entre las principales preocupaciones de los costarricenses, de acuerdo con varias encuestas.
“Ha cambiado toda la rutina de ser un barrio tranquilo. Pasamos a un barrio donde la gente ya lo piensa hasta para ir a la pulpería, porque no se sabe, si se sale, si usted va a regresar a la casa”, dijo a CNN María Isabel Hernández, habitante de Hatillo, una de las zonas más pobladas de la capital de Costa Rica, San José.
El país, antes conocido como la “Suiza de Centroamérica”, enfrenta una realidad que genera temor a muchos ciudadanos. El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) señaló que el 2025 fue el tercer año más violento registrado en Costa Rica, con una tasa de homicidios dolosos de 16,7 por cada 100 mil habitantes, muchos de ellos atribuidos por el Gobierno al narcotráfico y el enfrentamientos entre bandas delictivas.
Fernández propone suspender las garantías individuales en algunas zonas para capturar delincuentes vinculados al narcotráfico, lo que generó fuertes críticas de la oposición. Busca además fortalecer las sanciones contra el crimen organizado y continuar con la construcción de una cárcel de máxima seguridad “inspirada en modelos internacionales”, como el de Nayib Bukele en El Salvador, un proyecto que nació durante el mandato del presidente Chaves.
Para su posible sucesora, la estrategia en materia de seguridad se definió en 2022, cuando Chaves asumió el gobierno con la política “Costa Rica Segura Plus 2023-2030”.
Según la candidata, esta estrategia busca construir un país seguro “mediante la articulación de múltiples actores sociales y se basa en la prevención social, la atención de la criminalidad común, el combate al crimen organizado y la defensa de la nación”.
Entre otros objetivos, Fernández dice que busca restaurar la confianza en el sistema judicial de Costa Rica; lograr un Estado más eficiente con mayor inclusión y seguridad social; modernizar la educación y lograr la sostenibilidad ambiental.
Costa Rica elige este domingo un nuevo presidente entre los 20 candidatos que se postularon para asumir un mandato hasta 2030.
Son más de 3,7 millones de costarricenses los que están habilitados para votar en estas elecciones y, si ningún candidato logra más del 40 %, habrá una segunda vuelta el 5 de abril.
Semanas antes de la contienda electoral, varios estudios de opinión mostraban que gran parte de los votantes aún no tenían clara su decisión, como reportó CNN.
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Con información de Djenane Villanueva, de CNN.