Tras tensiones, Ecuador y Colombia abren la puerta al diálogo. Conflicto prolongado afectaría a ambos países, dicen analistas
Por Ana María Cañizares, Fernando Ramos y Mauricio Torres, CNN en Español
Después de una semana de tensiones, los gobiernos de Ecuador y de Colombia abrieron la puerta al diálogo y a intentar desescalar la situación, que comenzó cuando el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció la imposición de aranceles del 30% a los productos colombianos a partir del 1 de febrero porque considera que Colombia no hace lo suficiente en materia de seguridad. El Gobierno de su homólogo Gustavo Petro rechazó la medida y, en respuesta, anunció que dejará de vender energía a su vecino.
En medio de este intercambio de reclamos, la canciller de Ecuador, Gabriela Sommerfeld, dio a conocer este viernes que ha habido acercamientos entre ambos países y que están negociando la fecha para un encuentro próximo.
Desde Davos, Suiza, Sommerfeld dijo a periodistas que Colombia propuso que la reunión se realice este domingo y su país planteó que sea otro día.
“El Ecuador ha hecho una contrapropuesta de fechas para la siguiente semana para poder mantener diálogos, pero insistir en la posición del Ecuador sobre este tema tan importante”, señaló la funcionaria, en alusión a que el Gobierno de Noboa insiste en que Colombia debe reforzar la seguridad en la frontera común para combatir el narcotráfico y otros delitos.
Ecuador argumenta que Colombia, el país donde se produce más cocaína en el mundo, debe aumentar la presencia de fuerzas de seguridad en la zona fronteriza para evitar la circulación de drogas o narcotraficantes.
CNN contactó este viernes a la Cancillería de Colombia para pedir comentarios sobre el posible encuentro con autoridades de Ecuador y está en espera de respuesta.
Mediante un comunicado emitido la madrugada del jueves, la Cancillería rechazó los señalamientos de Ecuador sobre que Colombia no hace lo suficiente en materia de seguridad.
“En el marco de la cooperación binacional, es pertinente resaltar el intercambio continuo de información, los procesos de capacitación y entrenamiento conjunto, así como la ejecución de operaciones entre ambos países. Estas acciones han permitido obtener resultados operativos de relevancia, impactando de manera significativa las estructuras y economías criminales de carácter transnacional”, dijo.
Frente a los señalamientos de Ecuador, Colombia dice que el Gobierno de Petro ha redoblado sus tareas para combatir a los cárteles del narcotráfico, destruir laboratorios e incautar drogas.
Analistas consultados por CNN este viernes consideraron que las tensiones entre los gobiernos de Noboa y de Petro se explican por varios factores —como el contexto político interno de Ecuador y de Colombia— y que, de prolongarse, tendrían impactos negativos para ambos países.
Para José Alvear, analista político y experto en temas energéticos, Noboa anunció los aranceles para “ganar margen político interno”, pues “envía una señal de respaldo a ciertos sectores productivos nacionales que se sienten desplazados por importaciones colombianas” e “intenta contener el déficit comercial y generar ingresos fiscales adicionales, aunque de forma temporal”.
“Más que una guerra comercial abierta, estamos frente a una tensión administrada. Ecuador y Colombia mantienen una relación económica altamente dependiente, a ninguno de los dos países les conviene escalar el conflicto”, dijo Alvear, al tiempo que estimó poco probable que el conflicto escale a “cierres totales”.
“A ninguno de los dos países les conviene romper una relación comercial históricamente integrada”, insistió.
El analista económico Daniel Velandia coincidió en que las tensiones bilaterales tienen un componente político porque, expuso, Noboa busca fortalecer sus relaciones con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con quien Petro ha tenido varios diferendos públicos desde principios de 2025. Velandia, sin embargo, advirtió que sí existe un aumento de la inseguridad en la frontera común que da argumentos al reclamo de Noboa.
“Si la diplomacia actúa, esto no debería durar mucho, en particular porque los dos países sufren. La suspensión de la transmisión de energía a Ecuador seguramente tendrá un impacto importante para ese país. Asimismo, sectores como la industria automotriz en Ecuador pueden sufrir grandes consecuencias y además un aumento en precios. En el caso colombiano, Colombia exporta alrededor de US$ 2.000 millones y los sectores más perjudicados serían el agropecuario, el de químicos y el de partes de vehículos, entre otros”, dijo.
Julián Cárdenas, otro analista económico, consideró que el “escenario base” hoy es “de desescalada gradual por vía diplomática para evitar costos domésticos en pleno verano energético andino”. No obstante, reconoció la posibilidad de que el panorama empeore si las posiciones en endurecen.
“El riesgo, desde nuestro punto de vista, sería que la retórica se endurezca y retrase la normalización de flujos eléctricos y de hidrocarburos”, dijo.
Así, después de días de tensiones, los gobiernos de Noboa y de Petro llegan al final de esta semana con una vía abierta para resolver el desencuentro. Será hasta los próximos días que veremos si logran reunirse, dar vuelta a la página y volver a darse la mano.
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