El trabalenguas de Trump con Cuba: mientras amenaza con una invasión, le cierra la entrada a EE.UU. a los cubanos

Análisis por Juan Carlos López, CNN en Español
En 2016, la periodista Salena Zito describió el fenómeno Trump en su columna “Tomarse a Trump en serio, no literalmente” para la revista The Atlantic. Zito explicaba que la prensa se tomaba a Trump literalmente, pero no en serio, mientras sus seguidores se lo tomaban en serio, pero no literalmente. Es decir, sus fanáticos no creen, ni le ponen atención a todo lo que dice – creen en él- mientras que los periodistas, aunque dudamos de lo que dice, lo reportamos como algo serio. Cuba es un buen ejemplo de esto.
El 1 de mayo, en un discurso en West Palm Beach, Florida, cerca de su club de Mar a Lago, Trump bromeó al mencionar a uno de los asistentes, Rick Gonzalez, arquitecto que ha trabajado en proyectos privados para el mandatario. Solo con escuchar el contexto de lo que dijo Trump se entiende que entretenía a los asistentes con sus historias fantasiosas, uno de los atractivos de sus actos de campaña.
“Tiene un toque especial, un hermoso toque hispano, y viene originalmente de un lugar llamado Cuba, que vamos a tomar casi de inmediato”, dijo Trump, mientras se escuchaban risas y aplausos. “No, Cuba tiene problemas. Terminaremos uno primero. Quiero terminar el trabajo”. Más risas. “De regreso desde Irán, tendremos uno de nuestros grandes, quizá el portaaviones USS Abraham Lincoln, el más grande del mundo, lo haremos parar a unas 100 yardas de la costa, y dirán muchas gracias, nos rendimos”, siguió Trump ante una audiencia de lo más entretenida. “Pero este hombre es verdaderamente grandioso, Rick Gonzalez es un gran arquitecto”, concluyó, mientras lo señalaba y seguían loas aplausos.
Solo es revisar los titulares de prensa para creer que una invasión es inminente. El País de España: “Trump dice que Estados Unidos tomará Cuba casi inmediatamente”. El Mundo de España: Trump envía el portaaviones Abraham Lincoln a las costas cubanas: “Estaremos tomando Cuba casi de inmediato” . El de CNN: “Trump insiste en tomar el control de Cuba. Díaz-Canel responde que “ningún agresor encontrará rendición” en la isla”. Infobae aclara que lo dijo en tono jocoso: “Donald Trump advirtió que podría enviar un portaviones a las costas de Cuba para forzar la rendición del régimen”.
Trump no hizo un anuncio formal del envío de un portaviones a Cuba, menos aún de ubicarlo a 90 metros de la costa, lo que sería absurdo. El portaviones USS Lincoln – que mencionó- no es el más grande mundo y en este momento está en mar Arábigo en la guerra contra Irán. El más grande es el USS Gerald Ford, que ahora navega por el mar Rojo. Y el USS Nimitz, el más antiguo de la flota, navega por el cono sur dándole tours a presidentes como Javier Milei, de Argentina y Yamandú Orsi, de Uruguay, en su gira de despedida (sale de servicio en marzo de 2027).
Cualquiera de los 11 portaviones de la flota estadounidense y sus grupos de combate tomarían semanas en llegar a las costas de Cuba. El mismo Trump dijo que sería cuando terminé la “tarea” en Irán. Los periodistas parecemos ya no dudar de lo que dice, aunque suene descabellado, y lo reportamos como si fuera algo serio. Es la evolución de la premisa de Salena Zito.
Ese mismo viernes la Casa Blanca anunció nuevas sanciones a Cuba. En ellas reitera que Trump considera que el Gobierno de la isla representa una “amenaza externa inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”. Así como lo dice, la principal potencia mundial se siente amenazada por una isla de 11 millones de habitantes, por eso amplía la posibilidad de sancionar a quien los secretarios de Estado y Tesoro determinen que tienen cualquier tipo de vínculo con las actividades cubiertas por el decreto, uno más en la larga lista de sanciones contra la isla, que comenzaron en 1959, hace ya 67 años.
Marco Rubio, secretario de Estado e hijo de inmigrantes cubanos, entiende el reto que representa La Habana para Washington. El exsenador aboga por una transición política, que dice no será resultado de las sanciones ni el uso de la fuerza, algo que planteó el 27 de abril en una entrevista con la cadena de noticias Fox, afín al Gobierno de Trump. “Solo hay dos cosas que pueden pasar en Cuba. La primera es el colapso total, de nuevo, no por nuestra culpa”. Lo enfatiza: no por las sanciones. “La razón por la que la economía cubana ha estado colapsando durante mucho tiempo es porque el marxismo en general no funciona, y realmente no funciona cuando quienes intentan practicar el marxismo también resultan ser incompetentes, no saben nada de economía y no les importa nada de la economía. Solo les importa el control”.
A línea seguida reflejó el pragmatismo que lo acompaña desde que era senador. “Así que, o bien empeorará mucho y colapsará, lo cual es malo para nuestro país. Un colapso humanitario a 90 millas de nuestra costa de un país de 11 o 12 millones de habitantes no es algo bueno para Estados Unidos”.
La segunda opción, la que Rubio cree que es la salida, está en las reformas económicas. “Para que mejore, necesitan reformas económicas muy sustanciales y serias. Esas reformas económicas son imposibles con quienes están al mando. No puede pasar. Y estas personas que mandan no solo son económicamente incompetentes, han extendido la alfombra de bienvenida a los adversarios de Estados Unidos para que operen dentro del territorio cubano contra nuestro interés nacional con impunidad”.
La caída de Nicolás Maduro en Venezuela, aunque su estructura de poder siga intacta bajo Delcy Rodriguez y con la anuencia de Trump, cortó el flujo de petróleo a Cuba y con eso empeoró las ya difíciles condiciones para los habitantes de la isla.
Aunque quien manda es Trump, su influyente secretario de Estado reitera que la salida que contempla para Cuba es política, no militar, más allá de los titulares y la especulación.
El 26 de abril tuvo lugar un evento evento en un parque de Miami, epicentro del exilio cubano en Estados Unidos, para respaldar las medidas implementadas por Trump contra Cuba. La lluvia tal vez haya limitado la asistencia, para una manifestación que en otras épocas hubiera congregado a miles. Uno de los asistentes atribuía a Trump un avance en la política hacia Cuba. “Este es el único presidente que ha hecho, que está haciendo, cosas que en realidad se están viendo. Los demás nunca han hecho más nada. Así que yo espero que esto pase”.
Y sí que está haciendo. Un informe del Instituto CATO, centro de pensamiento no partidista de carácter libertario, reveló cómo con Trump y su secretario de Estado, de origen cubano, no solo crecieron los arrestos de cubanos por casos de inmigración, sino que además se cerraron los caminos legales para inmigrar a Estados Unidos. Las cifras oficiales muestran que la aprobación de visas de residencia permanente para los cubanos pasó de 10.807 en octubre de 2024 a 15, sí, solo 15, en enero de 2026, una caída de 99,8%. En octubre de 2024 hubo 140 arrestos de cubanos por casos de inmigración, en enero de 2026 fueron 1.008, un incremento del 463%.
Una orden del juez federal de Massachussets William G. Young reveló en marzo, citando un documento del Departamento de Seguridad Nacional, que existe un acuerdo no escrito entre Estados Unidos y México para deportar cubanos a ese país, aún sin documentos de viaje. Unos 6.000 fueron enviados en el último año.
Aún en medio de las tensiones entre ambos países, Cuba ha seguido recibiendo deportados. El 16 de abril. el Ministerio del Interior de la isla publicó un mensaje en X en el que confirmó la llegada de 91 migrantes irregulares, 76 hombres y 15 mujeres. El total para los primeros cuatro meses del año es de 530.
Trump, quien le dijo por escrito al Congreso que la guerra con Irán ya terminó, aunque intenta negociar un acuerdo con ese país, cita con frecuencia su operativo para sacar a Maduro del poder en Venezuela como modelo de lo que está haciendo en Irán – aunque a la fecha no le funciona- y de lo que tiene contemplado para Cuba, una vez concluya la guerra que lanzó con Israel, que dijo tardaría entre 4 a 6 semanas, para luego decir que no tiene prisa pues las guerras en Vietnam y Corea, por ejemplo, duraron mucho más.
Es decir, el trabalenguas trumpiano en política exterior se sostiene, mientras siguen cerradas las puertas para los cubanos en Estados Unidos y la incertidumbre sobre el siguiente paso en la muy mentada doctrina “Donroe”.
The-CNN-Wire
™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.